3. DIOS, DURANTE LA FILOSOFÍA Y LA TEOLOGÍA.

Nuestra visión humanista.

En esta época de los años "50" y "60" en la escuela pública, el libro fundamental que servía de base para la educación de los alumnos era la ENCICLOPEDIA, intuitiva-sintética-práctica de Antonio Alvarez Pérez, Maestro-Director del Centro Educativo "Álvarez" en Valladolid.

Si la Enciclopedia de Dalmau de los años "40" se desarrollaba, en cuanto al estudio sobre lo sagrado, bajo el binomio "bueno o malo", "conmigo o contra mí", en ésta de Álvarez, sin desaparecer el binomio de fondo, se desarrollaba de una forma más atractiva y más moderna. Así, se empezaba a hablar en su primera lección sobre los Evangelios y los evangelistas, para pasar a estudiar la Historia Sagrada, aportando la visión de la ciencia, y complementando la visión de Moisés. Naturalmente se hacía ver que la ciencia no solo no contradecía a Moisés, sino que le daba una explicación más coherente y más fundamentada. Se hablaba del primer matrimonio, Adán y Eva, hombre y mujer, dejando claro que la familia, este tipo de familia, es propiamente de institución divina.

Pero Caín no solo se atrevió a romper la familia dando muerte a su hermano Abel por envidia, sino que también se atrevió a contestar a Dios: "¿Acaso tengo que cuidar yo de mi hermano?".

Los Patriarcas, los "Pater phamiliae", los "Cabeza de Familia", eran además considerados como reyes entre los suyos, ejercían las funciones de juez y sacerdote, y todos sus descendientes los respetaban y obedecían. La doctrina quedaba bien patente.

Los descendientes de Seth, el hijo bueno que vino a sustituir al asesinado Abel, se mezclaron con los descendientes de Caín, y se hicieron todos tan malos, que a Dios no le quedó otro remedio que eliminarlos de la faz de la tierra mediante el diluvio. Solo se salvó Noé y sus descendientes más próximos, con sus nueras y sus hiernos, porque estos sí que eran temerosos de Dios.

La dispersión de la familia por parte de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, trajo consigo la maldad de "querer construir una torre hasta el cielo", la "Torre de Babel", pretendiendo con ello asemejarse y aún igualarse al Poder de Dios. De ahí nacieron las diversas lenguas "para que nos confundiéramos" y "se nos hiciera la vida más imposible, siempre que fuésemos por ese camino".

Hubo que destruir a Sodoma y Gomorra porque aquello era ya el colmo de la depravación y subversión de la familia. ("Sodomitas"). Sólo Abraham era justo a los ojos de Dios y bien que lo demostró al sacrificar a su hijo en el altar de Señor. Claro que no llegó a hacerlo físicamente porque "alguien" llamado "Ángel" le detuvo. Por su fe en el Señor fue capaz de sacrificar, en su intención al menos, a su hijo único Isaac.

Álvarez no hace referencia al otro hijo de Abraham tenido de la esclava Agar, al que llamó Ismael, y a los que a ambos dos, madre e hijo, los desterró enviándoles hacia el desierto, porque su mujer Sara tenía celos y porque la protección de su hijo legítimo Isaac se lo exigía.

A partir de aquí entraba en juego la envidia y el deseo de poder de los humanos: Esaul frente a Jacob; José frente a sus hermanos; la familia de José frente a los nativos de Egipto; pero Moisés, hijo de los hebreos, cuidado en la corte del Faraón, se solidarizó con sus paisanos, los israelitas, que eran esclavos de los egipcios.

Cuarenta años anduvieron perdidos por el desierto los israelitas acaudillados por Moisés en busca de la "Tierra Prometida", porque constantemente caían en la infidelidad hacia Dios. (En el fondo subyacía aquello de caminar hacia la "España Una, Grande y Libre").

En el estudio de la historia de España se pasaba de hablar de la prehistoria en la primera lección, a hablar de la Patria España en la segunda disertación. Todo era muy bonito, muy bello y muy bien asumido. Se mezclaba todo en el fondo: cristianismo e historia de España: "tanto monta, monta tanto"...

Al final del volumen enciclopédico se remataba con una beneficiosa formación político-social (para niños), y otra expresamente para las niñas. Merece la pena volverlo a leer en estos tiempos.

Y este era el Dios que imperaba en los escolares de los pueblos y en los del seminario.

Había que conseguir los grandes ideales del movimiento nacional:

1º.- Conseguir la unidad de los españoles congregándoles en torno a la noble tarea del engrandecimiento de España. Y, 2º.- Revivir las grandes virtudes e ideales de los hombres de la época imperial.

Moscardó, Guzmán "El Bueno", y Abraham, fueron los tres hombres capaces de sacrificar al hijo por una "Causa Mayor", por la fe en el "Todo Poderoso".

Todo estaba muy bien trabado: familia, escuela, trabajo, el pueblo, el sindicato, la cooperación social (grupo, equipo, tarea en común), solidaridad social y justicia social; competencia noble en lo social; dignidad humana; la autoridad, el padre, el maestro, el jefe de taller. Etc. etc. etc.

Las efemérides que había que conmemorar eran: el 1º de octubre "Día del Caudillo"; el 12 de octubre "Día de la Hispanidad"; el 29 de Octubre "Día de la " (intervención de José Antonio en el teatro de la Comedia de Madrid); el 20 de Noviembre "Día del Dolor" (muerte de José Antonio); el 9 de Febrero "Día del Estudiante Caído"; el 1º de Abril "Día de la Canción" (canción de la Victoria); el 2 de Mayo "Día de la Independencia"; primer domingo de Mayo "Día de la Madre"; y 30 de Mayo "Día de la Juventud". Además se vivían intensamente las Festividades Religiosas, en las que quedaba prohibido el trabajo. "Eran fiestas de guardar".

 

Pies y manos en el barro.

Con el Arzobispo Morcillo, llegado de la Diócesis de Bilbao, comenzó una nueva etapa en el seminario de Zaragoza. Se ensancharon los horizontes.

Ingresaron profesores nuevos y jóvenes, que desempeñaron su labor juntamente con los profesores veteranos. En el fondo se fue abriendo una dialéctica constructiva entre unos y otros. Pero sobre todo el seminario de Zaragoza se internacionalizó.

Era la época de Hispanoamérica. Con Morcillo vinieron unos cuantos seminaristas de Bilbao. La visión se amplió y la capacidad de discernimiento y de crítica fue en aumento cada vez más.

También se concentraron en Zaragoza algunos seminaristas de las diócesis de Jaca, Huesca y Barbastro.

 

Incluso convivimos un par de años con muchachos exiliados de la reciente Cuba de Fidel Castro. Antes ya habían pasado por el de Zaragoza seminaristas chinos que llegaron a ordenarse sacerdotes.

Ingresaron un buen número de vocaciones tardías, médicos, abogados, jóvenes de Acción Católica, y alguno vino de la JOC. De esta plantilla de jóvenes de la segunda mitad de los cincuenta y primera de los sesenta saldrían muchos de los líderes políticos de la Transición en España.

Se potenció el Seminario Hispanoamericano en Madrid por donde pasaríamos mucha gente, unos para ir hacia América, otros hacia África y quienes hacia los emigrantes españoles en Europa, como capellanes y asistentes religiosos. La España replegada en sí misma reventaba por aquí. Los libros ciclostilados, prohibidos en España, comenzaban a extenderse de mano en mano. Era el reventón de la primavera cultural. Cuanto esfuerzo, cuanta ilusión, cuanta juventud había en el ambiente.

Pero también era la apertura en el campo práctico de nuestro trabajo. Había que construir parroquias en algunos barrios. La economía estaba todavía muy floja. Pero la tradición en la construcción aragonesa nos daba la solución: construiríamos iglesias con adobes, adobes de paja y barro.

Las vacaciones de verano tradicionales en nuestros pueblos, quedaban postergadas ante las movilizaciones para la construcción. Residíamos en el seminario: "lo comido por lo trabajado". Organizados en diversos grupos todas las mañanas a punto día nos desplegábamos por los barrios de "El Picarral", "San Gregorio", "La Paz", "Torrero", "Venta del Olivar". Era jornada intensiva. Por la tarde tiempo libre, lectura, cine, charlas, y algún acto religioso. Se movilizó para lo mismo la Universidad, la Acción Católica, el Voluntariado, y el disciplinado Ejército. Convivíamos en gran camaradería. Pero se iba produciendo una ósmosis de ideas, pensamientos, sentimientos, y de vida. Una vez más la realidad superaba la ficción. El maridaje entre la teoría y la práctica estaba consumado. No había vuelta atrás.

Tal impacto causó en la sociedad este movimiento constructor que fuimos noticia internacional. Tal es así que durante un par de años hicimos intercambio entre trabajadores voluntarios franceses, belgas y holandeses principalmente, puesto que, para entonces, ya había empezado la reconstrucción en Europa. Nos incorporamos a los "Frères Bâtisseures" en Bélgica y Holanda, y parte de ellos vinieron a trabajar en nuestros "campos de trabajo". Los nuestros irían a Gante, ciudad de Bélgica, capital de la provincia de Flandes oriental, en la confluencia del Escalda y el Lys. La ciudad está dividida por canales y ríos navegables. Es la patria de Carlos V. Nosotros pondríamos nuestro trabajo y los gastos de manutención y traslados corrían por cuenta de la organización. En el descanso semanal se haría una excursión al "Chateau Gutierrez". A la Señora, y a los postres, le apeteció que los nuestros le agasajaran con la parodia de una Corrida de Toros. De toro hacía nuestro Wirberto y de torero Benito Ardid. Los demás harían de coro con pasodobles y aplausos generosos. Tanta generosidad que el matador con una de las espadas del castillo, por encima de la cabeza y por debajo de la camisa, agachado como esta el "toro", le deslizó la espada de tal manera que le agujereo la camisa al "toro Wirberto". De inmediato la misma Señora se la cosió lo mejor que pudo entre risas y aplausos. Fue un buen día. Los talleres de restauración y de reconstrucción que existen en la actualidad, tienen su historia más próxima en estos comienzos.

 

Nuevos libros.

El escritor José Luis Borges llegaría a decir: “uno no es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”. Nos quería dar a entender que somos lo que leemos.  

La vida se ensanchaba, la cultura también. Los libros que se traían de Francia, Italia y Alemania principalmente causaban gran impacto. ¿Quien no recuerda los libros de Ruedo Ibérico? Radio Pirenaica nos "machacaba" constantemente nuestros oídos y nuestras mentes. En el Seminario llegamos a construir nuestros propios receptores de radio. Era imparable. La liturgia se empezó a "humanizar" con la entrada de los Salmos del Padre Gelineau que se cantaban, con una música y un ritmo nuevo tocado con guitarras, proveniente de Francia principalmente. Más tarde nos llegarían los ritmos que aportaban nuestros misioneros en África e Hispanoamérica. Música joven y ritmos alegres que lograban que, a nuestra mente y a nuestros sentimientos, se unieran instintivamente los movimientos corporales propios de nuestra juventud. Llegarían canciones semireligiosas o semiprofanas, según se mire, del Padre dominico Cocagnac. Gelineau era jesuita. El padre Alejandro con su "Señor no tienen vino"... Que indicaba la aproximación a los problemas cotidianos de la gente. El Padre Duval cantando, entre otras muchas canciones de testimonio y sentimiento religioso, su famosa "¿Qui à crié cette nuit?". Era el grito desgarrador del individuo existencialista en medio de una "noche oscura", como dirían nuestros místicos San Juán de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Son los nubarrones negros que se ciernen muchas veces sobre nuestras vidas. Son las crisis depresivas, el acoso psicológico y moral, con toda la violencia que lleva consigo tanto de un signo como de otro, individual o colectivo, que tanto prolifera en nuestros días como repetición de la misma historia. Quizás por primera vez intervenían las mujeres como "Soeur Sourire", la Hermana Alegría como se le traduciría en España con su "Dominique, nique, niq"., la "Flor de Cactus", flor hermosa, chiquita, rodeada de espinos. A ellos se unirían el catalán P. Ladislau D´Easo en su "Cançons Espirituals" ¿"Que saps tu de l´Amor"?: "el amor no es una "jugina", el amor es cosa divina"; y Kiko Argüello con "El Siervo de Yavé" y su famosa "Resucitó", himnos para las comunidades cristianas; "Misa de la Juventus" de Cristobal Halffter, cantada por el coro de Dominicos de la Facultad de Santo Tomás de Ávila; la "Misa Luba" de Joachim Ngoi y Los Trovadores del Rey Balduino. La HOAC también aportaría sus canciones y al cantautor Javier R. Sotuela con su "Romper las cadenas", y "Por eso lo mataron" (a Jesús de Nazaret), "Ya vienen los segadores", etc. Canciones de liberación y de lucha por la libertad, y no solo en España sino en todo el mundo oprimido. Con la convocatoria por el Papa Juan XXIII del Concilio Vaticano II, el tema se dispararía plenamente más tarde.

Los libros educativos, la teología "humanizada", la nueva traducción de la Biblia de Jerusalén, revistas y libros franceses e italianos aportaban a nuestro deseo intelectual, un matíz un tanto de rebelión y de morbosidad o deseo no contenido ya que la mayoría de los textos se traían clandestinamente. Mis viajes anuales a Francia se emplearían en estos menesteres.

"El Señor", de Romano Guardini (Patmos 1954), nos entusiasmaba en su lectura. Jesús se percibía como algo cercano y no algo "impuesto por la liturgia en latín y de espaldas al pueblo".

Dos novelas de Carmen Laforet comenzaban a correr entre nuestras manos: "Nada" (Premio Nadal 1944), y "La Mujer Nueva", (1955. Edic. Destino). Y también las de José Mª Gironella, premio Nadal igualmente: "Un hombre" (1946), y "Los cipreses creen en Dios" (1953).

Creo que aquí debo de hacer un homenaje, por lo que supuso en nuestro acerbo cultural, a la Editorial Espasa Calpe, S.A. con su Colección Austral. Los temas que editaba eran muy variados y su precio muy asequible. El que tengo en estos momentos en mis manos de 1957, costaba 13 Pts. De la solapa de este libro tomo lo que la misma Editorial dice como presentación de la colección:

"Los libros de que se habla; los libros de éxito permanente; los libros que usted deseaba leer; los libros que usted aún no había leído porque eran caros o circulaban en malas condiciones y sin ninguna garantía; los libros de cuyo conocimiento ninguna persona culta puede prescindir; los libros que marcan una fecha capital en la historia de la literatura y del pensamiento; los libros que son actuales ayer, hoy y siempre. La Colección Austral, ofrece ediciones íntegras autorizadas, bellamente presentadas, muy económicas. La Colección Austral publica libros para todos los lectores y un libro para el gusto de cada lector".

&

Comenzamos a leer "Un libro sobre Platón", de Antonio Tovar (1956). "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", de D. Miguel de Cervantes Saavedra que sería releído varias veces, "Un Pueblecito, Riofrío de Ávila", de Azorín, etc., etc., etc. Naturalmente de la Colección Austral.

Azorín (José Martínez Ruiz) sería uno de los autores que más influiría en nuestros comienzos literarios. A ello nos empujaría nuestro buen profesor José Mª Díaz, gallego él y recién ordenado sacerdote. Posteriormente recibiríamos otro empujón del tafalles José Mª Cabodevilla, también sacerdote joven y recientemente venido a Zaragoza.

Se nos recomendaba Azorín por su forma sencilla y directa de decir las cosas. Él mismo dirá en su libro Un Pueblecito, Riofrío de Ávila, página 43: "El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerle en las palabras". "Retengamos esa máxima fundamental: Derechamente a las cosas". "Si el estilo explica fielmente y con propiedad lo que se siente, es bueno". Y página 47: "Todo debe de ser sacrificado a la claridad". "Más vale ser censurado de un gramático que no ser entendido". "No basta hacerse entender; es necesario aspirar a no poder dejar de ser entendido". "Cuando el estilo es oscuro, hay motivos para creer que el entendimiento no es neto". "Estilo oscuro, pensamiento oscuro". La sencillez, la dificilísima sencillez, es una cuestión de método". "Haced lo siguiente y habréis alcanzado de un golpe el gran estilo: colocad una cosa después de otra". "Las cosas deben colocarse... según el orden en que se piensan, y darles la debida extensión". Y, "El encanto de un estilo literario es su variedad, su multiplicidad".

¿Por qué he recordado este texto? Porque influyó extraordinariamente en nuestra educación y aun quizás en nuestro carácter. Empezamos a decir las cosas claras y sin tapujos, aunque ello nos acarreó algunos problemas como después veremos.

En mi etapa de Educador de Discapacitados Psíquicos este texto sería el fondo de mi forma de tratar a los alumnos. A un minusválido psíquico hay que decirle las cosas según la Regla de las Tres CCC: Claras, Cortas y Concisas. Si se cumple, te entienden a la primera, y lo agradecen sinceramente. Entender pronto para ellos, - como para todos los demás-, es sinónimo de inteligencia. Quizás hay más inteligencia de lo que parece en estas personas. Es cuestión de "no poder dejar de ser entendido".

El orgullo de los hombres es lo que hace que todo se complique. Porque complicado es entender a los teólogos; lo es también a los juristas; y especialmente también es complicado entender a los médicos con su lenguaje y su escritura.

"No dejarnos ser entendidos podría constituir otra forma de minusvalía social". O en el mejor de los casos puede que sea "el miedo a ser arrebatados de lo que se considera propiedad intelectual privada". Este es el problema.

En esta etapa se puso muy de moda el "Cineforum". Se veía una película y se comentaba y discutía posteriormente. Los domingos por las tardes en el seminario de Zaragoza se dedicaba a ello. Se pasaban películas del neorrealismo italiano como "La Strada", "El ladrón de bicicletas"; o como las francesas "Mon oncle", "Los cuatrocientos golpes", el cortometraje "Le poisson rouge"; y otras como "La escalera de caracol"; "Doce hombres sin piedad"; "La Ley del Silencio" (1954), interpretada por Marlon Brando, nacido el 3-04-1924 en Omaha (Nebraska - EEUU.). Era la lucha social y la lucha contra las mafias. Y "Un tranvía llamado deseo" (1947). Causó mucho impacto "Las sandalias del Pescador": "elegido un nuevo Papa venido de los campos de trabajo de la Siberia Rusa y ante la presión ejercida por el poder de China Comunista, enfrentada a Rusia, y defensora de los pobres del mundo entero, decide subastar su Tiara en el mismo día de su coronación y embargar todos los bienes del Vaticano para paliar el hambre en el mundo y dar ejemplo a todos los países del "Occidente Civilizado". Plácido Fernández García en su libro El Seminario de Zaragoza, Siglo XX, página 202 trae una lista bastante completa de las películas proyectadas en el seminario. En teatro se hacía que se implicase el público como lo que ocurría en la representación de "El proceso a Jesús". De entre los espectadores aparecía un actor, para el público no conocido, contestando a lo que se estaba representando en el escenario. Vivíamos todo, lo discutíamos todo, lo escudriñábamos todo. Y también lo compartíamos en alguna ocasión con los colegios mayores universitarios y en algún tema con los cadetes de la Academia General Militar. Novelas como "La Peste" de Albert Camus (Edic Gallimard, París 1958); "Entre la vida y el sueño" de André Mauriac, (Plaza y janés,1958), etc., nos introducían en la literatura del Siglo XX y en el existencialismo en pleno auge después del sufrimiento de la guerra. "Le Petit Prince" de Antoine De Saint-Exupery, (Gallimard, París 1959) causó gran impacto emocional y reflexivo. A ello se añadían reflexiones como la que nos aportaba Teillard de Chardín, en su "La aparición del hombre", (Taurus 1958); nuestro "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez (Lasada S.A. 1959); el "Lazarillo de Tormes", Anónimo (Austral 1958); los "Diálogos" de Platón, preparados por Juan Bergua (Edic. Ibéricas).

En 1958 apareció el libro sobre la Virgen, escrito por José Mª Cabodevilla "Señora Nuestra", que con todo cariño nos dedicó a todos sus alumnos que éramos, imprimiendo en su dedicatoria algo característico de cada uno. A mí, por ejemplo, se me puso: "A Laureano, deseándole todas las laureadas, pues el valor como en los castillos medievales se le supone"... Se empezaba a hablar sobre la Virgen de una forma más atrayente, actualizada, e incluso con el lenguaje literario tan exquisito que tenía Cabodevilla.

Recuerdo que por aquel entonces leí una "historia novelada" escrita por Navarro Villoslada, titulada "Amaya" o "el País de los Vascos". Me gustó muchísimo, porque además por aquel entonces, una vez al año, atravesaba en tren el país vasco para ir a Burdeos. Mi admiración por los vascos siempre fue en aumento. En los años de pertenencia a la HOAC me relacionaba con los hoacistas vascos, y de ellos percibí la situación que se estaba produciendo en ellos con el silencio informativo de la prensa del Régimen de Franco. Me sentí hermanado con ellos y todavía sigo con los mismos sentimientos. Por eso, los acontecimientos actuales, los sigo comprendiendo desde aquella perspectiva. Pero de esto hablaremos en su capítulo propio.

 

Los profesores.

Comenzaré por los profesores de la etapa del estudio de la Filosofía. Ni que decir tiene, Cabodevilla fue uno de los que más influiría en nosotros. Era muy fino en sus expresiones, serio, aunque un poco irónico. Era una ironía socrática. Lo que importaba era descubrir lo que podría haber detrás de las cosas, detrás de los textos. Siempre muy humanista y muy religioso, y de una forma elegante y abierta siempre. Lo que intentaba era hacernos pensar constantemente. Un día nos salió con aquello de "la sombra de la Cruz, es más grande que la misma Cruz". Lo que explicaba era que la espera tensa ante un acontecimiento problemático, podría constituir una pesada cruz, más grande que el mismo problema. A los problemas había, hay que abordarlos, con la mayor tranquilidad posible; con frialdad; con perspectiva intelectual; solo así estaríamos en las mejores condiciones de afrontar el tema para su correcta solución. Por otra parte está claro que la mayoría de las veces detrás de un "nubarrón" puede esconderse un período de bonanza. Un "no hay mal que por bien no venga". Escribió unos cuantos libros hasta el momento de su muerte, y aun después de muerto se ha seguido publicando alguno más. ¡Gracias, Profesor!

Muy distinto era Francisco Izquierdo Molíns como profesor y como persona. Fue un hombre emprendedor. Ahí está su trabajo en la Acción Católica zaragozana de la que fue Consiliario durante muchos años. De sus obras merece recordar la construcción del gran, del primer gran Estadio Deportivo "Casablanca". Fue un adelantado en su época. Nuestra admiración y nuestro reconocimiento. Pero como profesor nos exasperó con su rutinaria y rudimentaria explicación de la Ética. Desde luego decía cosas de "perogrullo", pero entonces a nosotros no nos hacía ninguna gracia. Tal es así, que los dos cursos de 2º y 3º de Filosofía, le planteamos una "huelga" de asistencia a clase, o de "oscuro silencio". El silencio a veces es un arma muy importante contra la que no es fácil luchar y vencer. ¡La que se armó! El escrito que enviamos al Arzobispo dejaba bien claro que no le juzgábamos como persona, ni como sacerdote, ni poníamos en cuestión nada de lo que él había hecho hasta entonces, solo entrábamos a cuestionar sus explicaciones como profesor. Posiblemente su actividad no le dejaba tiempo para preparar las clases. En los exámenes de fin de curso todos los profesores se cebaron con nosotros. La cantidad de suspensos que recibimos era claramente una "venganza". Fue un palo para nosotros, pero no una derrota. Estudiamos más, leímos más, y buscamos más documentación fuera de lo que estaba permitido y publicado en España.

Las "tesis filosóficas eclesiásticas" las afirmaba rotundamente a base de machacar sin piedad a los adversarios. Se nos hacía ver enemigos por todas partes. Fue un momento de incertidumbre, de zozobra por nuestra parte. Algunos abandonarían el seminario. Pero la mayoría se reafirmó en el camino emprendido. Pero tanto los que se fueron, como los que se quedaron, ninguno se quedó instalado en la mediocridad, sino todo los contrario.

                                                         &

Los años de estudio de Filosofía eran tres, coincidentes con los tres volúmenes de filosofía editados por "Biblioteca de Autores Cristianos"- BAC, 1952, Madrid, y que no me resisto a transcribir su esquema y traduciendo libremente algún apartado a modo de ejemplo.

Este es el esquema:

PHILOSOFIAE SCHOLÁSTICAE SUMMA.(Profesores Societatis IESU-Facultatum Philosophicarum in Hispania).

Vol.- I.   Introductio in Philosophiam. Lógica. Critica. Ontologia.

Vol.- II.  Philosophia naturalis, seu Cosmologia, et Psychologia philosophica.

Vol.- III. Theodicea. Ethica.

Los cursos, 2º y 3º estaban agrupados, alternando un año con el Vol. II, y al siguiente con el III.  

Sigamos con este III Curso, para unos, y II para otros. Es decir con el

Vol. III. Theodicea. Ethica:

Tractatus I.- THEODICEA.

(Iosepho Hellín, S.I.).

Tractatus II.- PHILOSOPHIA MORALIS.

(P. Ireneo González Moral S.I.).

Liber I.- Philosophia Moralis generalis.

Liber II.- Philosopia moralis specialis.

Sectio I.- Moralis specialis individualis.

Caput I.-  De officis hominis erga Deum.

Caput II.-   "      "          "          "  se ipsum.

Caput III.-  "      "    hominum inter se.

Sectio II.- Quaestio oeconomico-socialis.

Caput I.-   Generaliora de iure propietatis.

Caput II.-  De solutione scholae liberalis.

Caput III.- De      "             "      socialistae-comunistae.

Articulus I: De notione socialismi.

Articulus II: De speciebus socialismi:

II, 1.- Schola associationista

II, 2.-     "      collectivista.

II, 3.- Collectivismus marxista:

A.- Expositio systematis marxistae.

1.- Materialismus marxista.

2.- Pugna classium et lucta finalis.

3.- Theoria circa valorem et augmentum valoris.

4.- Nova societas comunista.      

B.- Refutatio systematis marxistae.

 

II, 4.Socialismus reformista seu revisonista.

II, 5.- Anarchismus et syndicalismus revolutionarius.

II, 6.- Communismus bolchevista russicus.

A. Doctrina eiusdem.

B.- Experientia in Russia

C.- Ostacula praecipua.

Articulus III: De formis socialismi non marxisti.

III, 1.- De laborismo anglico.

III, 2.- De soccialismo psycologico.

III, 3.- De socialismo Status.

Articulus IV: De socialismo agrario.

IV, 1.- Expositio systematis.

IV, 2.- Refutatio systematis.

Caput IV.- De solutione scholae catholicae.

Artículo I: Fundamento del derecho de la propiedad.

     "      II: Hecho primigenio determinante en concreto del derecho de propiedad.

     "      III: Extensión de la propiedad privada.

     "      IV: Límites en el derecho de propiedad.

     "      V: Régimen capitalista.

     "      VI: Salario justo.

     "      VII: El precio justo en la compra-venta.

     "      VIII: Contrato usurero.

     "      IX: Solución de la cuestión social.

     "      X: Modos de los que se deriva el derecho de adquirir dominio sobre una propiedad: la herencia.

Sectio III.- Philosophia moralis specialis socialis:

Capítulo I: De la sociedad en general.

Capítulo II: De la sociedad doméstica.

Capítulo III: De la sociedad civil.

Capítulo IV: Del derecho y de la sociedad internacional.

 

 

Comunismo Sí, comunismo No.

Volvamos a la Sección II, del Libro II, y en concreto al capítulo III sobre la solución de la escuela socialista-comunista, y pasemos a la exposición fiel y literal que hacía el Profesor Izquierdo Molíns, recordando los principales obstáculos al comunismo.

Dice la BAC, y leía el profesor: “El bolchevismo se encuentra con cuatro impedimentos principales”:

1) “La religión: el bolchevismo lucha infatigablemente contra la religión, sin que en esta lucha tenga descanso alguno, aunque alguna vez, y por razón de método, pueda aparecer más suave esta pugna. Y sin embargo el espíritu religioso perdura en el ambiente del campo rural”.

2) “El amor a la patria: el comunismo bolchevique es esencialmente internacional; ahora bien, abandonado el internacionalismo, vuelve otra vez al ideal patriótico. Por esto en Rusia en los últimos tiempos se favorece el nacionalismo, como en las naciones capitalistas. Por tanto se abandona en esta parte el universalismo”.

3)  La propiedad privada: la lucha contra la propiedad privada, fue el centro de la actividad bolchevique, tal como pudo entender. Después de este radical período, el mismo Lénin se vio obligado a cambiar de método (estrategia), a causa de la gran pobreza y miseria que siguió a la excesiva y radical supresión de la propiedad, y principalmente la agraria. Posteriormente con Estalin volvió otro radical período; y nuevamente Estálin debió hacer especiales concesiones a los agricultores”.

“En la industria y el comercio ciertamente la propiedad privada poco más o menos se evaporó, en los medios de producción se pasó a las manos del Estado. De lo que se siguió una gran industrialización de la nación, en cuanto que hacia este fin fue dirigida toda la actividad de la nación, cuando por otra parte la nación pagó (sacrificó) increíbles y copiosas riquezas naturales; y métodos crueles se añadieron para obtener grandes bienes con pequeños costes. (Cf. Divini Redemptoris n. 8)”.

4) “Desaparición de las clases: en este punto capital de la doctrina, el bolchevismo se apartó de la misma. Las clases desaparecieron en un principio; sin embargo rápidamente comenzó a surgir cierta aristocracia que en el transcurrir del tiempo aumentó, y que ahora aparece estabilizada, y que por supuesto es burocracia; la cual por otra parte es esencial a este régimen y al mismo tiempo va contra la esencia del comunismo, que tendió a instaurar sobre todas las cosas la perfecta igualdad de todos y evitar la expoliación de los obreros por parte de los no trabajadores”.

“Luego está vigente en el comunismo ruso la desigualdad social que aparece principalmente en estos capítulos:

a) Se da la desigualdad en el salario: unos viven mejor que otros, coches, reserva de bienes de consumo para sí mismos, espléndidas casas, etc...

b) “Los signos honoríficos nuevamente fueron introducidos en favor de la “clase aristocrática” que gozan de privilegios lo mismo que en las naciones capitalistas. Se da verdadera separación entre los trabajadores y los burócratas. La igualdad es absurda e imposible.

Y aunque los medios de producción sea una de las principales causas de las diferentes clases sociales, se dan diferencias en las funciones y en las retribuciones. Y ocurre prácticamente lo mismo que en las naciones capitalistas y que se adquieren mediante la herencia, transmitiéndose de padres a hijos; en Rusia se da, en la práctica, transmisión de las funciones. Quienes menos ejercen ciertas funciones, menos pueden recibir los privilegios reservados a las elites.

 

 

Conclusión:

1.- En el comunismo ruso no se da ni la sombra del espíritu soviético (los Soviets son los consejos obreros y militares). Todas las cosas se imponen tiránicamente.

2.- No se da el perfecto comunismo, pues hay propiedad privada en los medios de producción en la agricultura.

3.- No se da la igualdad de clases, pues se da el expolio de los obreros por parte de la burocracia.

4.- No se da la libertad que se requiere para la persona humana, y para que pueda vivir de un modo humano.

5.- La misma producción de los bienes necesarios para las necesidades humanas, es menor que en otros regímenes, y el modo de vivir es misérrimo en cuanto al sustento, el vestido y la vivienda.

6.- Y se da no poca producción para la causa de la guerra, lo mismo que en los regímenes totalitarios. Y dicha producción se obtiene con trabajos inhumanos; impuestos en condiciones de larga duración y con coacción a los mismos trabajadores habituales. El comunismo ruso no es sino una gran y déspota dictadura, como nunca la ha habido.

Solo nos quedaba decir Amén. Claro que sería un amén circunstancial de tiempo, a juzgar por los derroteros que cada uno de nosotros íbamos a tomar.

Naturalmente, Molíns, decía cosas de “perogrullo”. Como cuando decía:

“Porque Señores, el Paraíso Comunista está muy bien, pero ¿qué paraíso se da para todo aquel que muere en el intento? Mientras se consigue ¿qué consuelo hay para el que trabaja en su consecución?

El ateísmo solo le permite pensar en el paraíso material a conseguir. El que se va quedando en la cuneta de la vida no tiene otro consuelo mas que el de haberlo intentado”.

Como si lo mismo no  se pudiera aplicar al Neoliberalismo y al Dios-Mercado, a quien tantos cristianos protestantes y católicos adoran ciegamente, y tantos socialistas y comunistas lo aceptan irremisiblemente en los tiempos actuales.

 

La vida frente a la doctrina.

Adelantemos algunos datos aproximados de lo que ocurriría entre nosotros a partir de estos años de estudio de la filosofía eclesiástica. Entre los tres cursos de filosofía estaríamos, al menos, 115 estudiantes, de los cuales seríamos sacerdotes, 45. A ellos habría que añadir los que se hicieron sacerdotes en las diócesis de Tarazona y de Teruel a donde irían a parar aquellos que comenzaron en el seminario de Alcorisa y que por razones de división territorial de las diócesis se desvincularían de la diócesis de Zaragoza. Por lo que, aproximadamente, el 40 % de aquellos muchachos llegarían a ser sacerdotes.

De entre este grupo, “¿rebelde?”, han salido dos obispos; algunos capellanes castrenses con graduación de comandante y teniente coronel; varios misioneros en América del Sur y en África. Varios profesores y catedráticos de instituto y universidad. Uno sería profesor de la Universidad de la Sorbona, y otro es una autoridad en arte. Directores de corales, cuatro o cinco. Otro sería un buen periodista de investigación y sigue siendo un buen escritor. Dos, al menos que recuerde en este momento, son Abogados del Estado. Y prácticamente todos han sido y son unos buenos profesionales cada uno en su especialidad.

Quiero recordar a los sacerdotes, que llegarían a enrolarse en la guerrilla colombiana: Domingo Laín del pueblo de Paniza, Manuel Pérez, de Alfamén, y Jose Antonio Giménez Comín, de Ariño. Los tres ejercieron, previamente al ingreso en la guerrilla, su sacerdocio en uno de los barrios más pobres de Bogotá. Cuando Domingo Laín fue expulsado por el Gobierno Colombiano y repatriado a España, me decía en nuestras correrías en actividades clandestinas en Zaragoza: “cuando se lleva unos cuantos meses comiendo como los nativos una sola comida al día, y ésta de arroz, y ves que no hay manera de conseguir justicia para la gente pobre, no te queda otro remedio que enrolarte en la guerrilla de liberación nacional”.

 Desde el puerto de Le Havre, Francia, y “cobijado y amparado” por “Frères du Monde”, volvió clandestinamente a Colombia y directamente a la guerrilla. Todo lo demás es de sobras conocido. Lo mismo que lo referente “al Cura Manolo Pérez”, Comandante Gerrillero. José Antonio tendría un final menos llamativo, aparentemente menos “glorioso”. Murió de una picadura de serpiente en la selva colombiana. Y quiero afirmar que detrás de todo esto estaba el Dios que cada vez “nos exigía más”.

Lo que iba ocurriendo poco a poco era que se estaba dando un cambio en nuestra moral católica. Es decir, “la exigencia de Dios”, y exigencia muy fuerte, de la lucha personal contra todo lo que era pecaminoso, y aun siendo por otra parte  natural (lo referente al sexo era el pecado), dejaba paso poco a poco, a la exigencia en la lucha contra lo que no era, ni es, ni puede, ni debe ser natural, como lo es la injusticia social (“la explotación del hombre por el hombre”). Y esto sí que es pecado. Se perfilaba un principio que poco a poco en algunos iba calando: lo natural (lo que pertenece a la naturaleza) no puede ser pecado; lo que perjudica a uno mismo y al prójimo, Sí que es pecado. La obsesión por lo que se “imponía como malo” en lo referente al cuerpo, se cambiaba por lo que realmente es malo, y no es natural, el que un hombre “esclavice”a otro hombre. No es, no puede ser la ley de la selva: el “sálvese el que más pueda”. Debe de ser la Ley de la Razón y la Ley de Dios que nos hizo a todos los hombres iguales sin distinción de razas, ni de sexos. Este era el Dios de Laín, Manuel Pérez y José Antonio Giménez Comín. Este es el Dios de muchísimos cristianos que luchamos contra la usurpación de este “Poder” de Dios, por parte de los que se lo apropian para sí mismos (Dictadores), o para los grupos de dominio económico y social (Dictadura e Imperialismo del más fuerte contra el más débil). Yo, personalmente, no os olvidaré, Domingo, Manolo y José Antonio. A mí me faltó valor para acompañaros.

Hubo un misionero salido del grupo de estos estudiantes de filosofía, que llegaría a ser amigo personal del General Videla, en Argentina. Cuando se enteró este sacerdote de lo que estaba ocurriendo en el país con los eliminados y desaparecidos, abandonó Argentina, vino a España, se secularizó, y nunca más ha querido saber nada, hasta el momento, de todo lo que “oliese a clero”.

En el Partido Comunista de Aragón, han estado afiliados y han sido militantes, cuatro compañeros. Dos, han sido sacerdotes y siguen estando en el Partido en la actualidad.

De lo que se desprende, que de aquellas discusiones y pugnas, el compromiso personal fue muy fuerte. Y sigue siendo muy fuerte en la actualidad

Pero continuemos con el relato de estos años juveniles nuestros.

Un paso hacia la profundización en los temas filosóficos y de la vida, lo daríamos con el Dominico Padre Antonio Gelabert. Se preparaba muy bien las clases y les daba un tinte humanista, sencillo, cercano, pero muy de reflexión constante. Cuando hace unos meses fui a visitarle al Colegio de los Dominicos de la Plaza San Francisco de Zaragoza, el abrazo que nos dimos fué de una gran sinceridad y alegría. Me recordó algunas cosas que yo ya había olvidado, como por ejemplo el año que estuvo ayudándome para la Semana Santa en las parroquias de Cinco Olivas y Alborge. “La primera vez que me metí en la barquita a remos para pasar el Ebro, - no había entonces puente para ir a Alborge -, temblaba como una caña”, me diría. Me recordó también el día que Pedro Roche, de Albalate, le contradijo en una de sus explicaciones filosóficas. “Al principio me lo tomé muy a pecho, pero después, en casa, lo pensé más detenidamente, y al día siguiente y públicamente, le di la razón”.

 

Aire fresco.

Corrían los años 1958-59 en continua inquietud y zozobra juvenil, manifestando consciente o inconscientemente el problema existencial de cada uno, cuando recibimos el regalo intelectual, y aún diría paternal, del Profesor Carlos Castro Cubells. La asignatura que iba a intentar transmitirnos y hacernos sentir era la Historia de la Filosofía. Nada menos que la historia del ser humano vista desde su interior intelectual, psicológico y moral. El talante, la preparación minuciosa y profunda era totalmente diferente a lo que habíamos recibido hasta entonces. Experimentamos una auténtica “común-unión” entre él y nosotros, entre lo que nos explicaba, sus ideas y las nuestras: nos ayudó a hacernos hombres, y hombres reflexivos. Creo que interpreto el sentir de todos mis compañeros al decir que fue esencial para nosotros, que nunca dejaremos de agradecérselo.

El libro de texto oficial era la Historia de la Filosofía de Franco Amerio, Profesor del Pontificio Ateneo Salesiano de Turín,- Sociedad Editora Ibérica, Madrid 1954. Pero seguíamos los apuntes que Castro nos daba y que nosotros los ciclostilábamos para todos. El título que le pusimos fue: de la Filosofía y de Oriente también. De entrada, ilustraban los apuntes un dibujo que ocupaba toda la página en el que se veía junto a una mesa al profesor, nada convencional según el ambiente oficial, a un “acongojado” estudiante, a cuyo lado sobre un palo con travesaño, a modo de T, un loro que simbolizaba su “inspiración”. Sobre la mesa, sentado, en la forma que les caracteriza, un personaje oriental con turbante incluido. Cada uno tiene su texto correspondiente para su propia consulta y exposición.

“¿Qué es la Historia?. “Podemos considerarla en dos sentidos diferentes: 1º) como sucesión de hechos, y 2º) como conocimiento de esa sucesión. Según este último ¿qué es el sentido histórico? Ello nos plantea dos cuestiones: el Tiempo y la Vida. El Tiempo es el que posibilita la Historia. Pero la experiencia del tiempo sólo es posible donde hay vida humana. Sólo el hombre tiene conciencia del tiempo y por tanto conciencia de la histórica”.

“La vida humana se da en el tiempo, de donde nace la biografía, que es diferente de la narración. La Historia es biografía. La vida humana se desarrolla en el ámbito de la libertad, movida por la voluntad, la inteligencia y el bien. El hombre vive en el tiempo y en el espacio (geografía e historia). Es importante el espacio, porque aunque las cosas sean las mismas en su esencia, sin embargo cambian según dónde sucedan (época y lugar). Dentro de la vida ocupa un lugar preeminente el saber. La historia de la filosofía es principalmente el saber”.

“La Sabiduría Griega pretende conocer la esencia de las cosas. Lo que son y el por qué son. La finalidad de esta filosofía, que nace del admirarse es el puro contemplar del ser. Pero termina allí. No es completa, aun con todas sus grandes consecuencias.

“ La Sabiduría Oriental va más allá. Busca algo que pueda transformar la vida del hombre. Lo esencial para ella es la vida, la vida humana. La contemplación es solo medio para transformar esa vida: así es la sabiduría de la Biblia, la Egipcia, la Hindú, y la China.

“Pero ambas sabidurías se han influido mutuamente. Así, tanto Platón por un lado, como los místicos por otro, van buscando la transformación del hombre.

“La de la Filosofía se nos aparece como el estudio de las conexiones, de las génesis de todos los hechos de la vida del espíritu. La de la Filosofía es también Filosofía, pues con el contacto, con el pensamiento de otros, vamos poniéndonos en condiciones de hacer nuestro pensamiento. Es la Filosofía de la Vida, en la Vida, y para la Vida del hombre, de todos los hombres, de todos los tiempos y lugares. Es lo que origina la Cultura Universal.

“Sin embargo no hay realmente separación entre oriente y occidente. El mediterráneo siempre ha estado unido a Oriente. Hay elementos comunes entre unos y otros. Y desde esta perspectiva comenzábamos un largo viaje por Anatolia y Siria, por Tracia, Macedonia, y Frigia. En Egipto florece el “Libro de la Sabiduría”, en Mesopotamia el “Libro de los Proverbios”. En lengua aramea existe el “Libro de la Sabiduría de Ahyqar, de origen asirio.

“Es una sabiduría profana. Pretende orientar el destino del hombre, pero es un saber práctico, un arte de vivir”.

“En Israel, en la Biblia, vemos cómo la sabiduría de Salomón sobrepasa a la de todos los sabios conocidos. El “Libro de Tobías”; el “Libro de los Proverbios”. Donde el hombre sabio es equiparado al hombre justo, y el hombre injusto es precisamente el hombre loco”. Justicia y Cordura caminan de la mano.

“El Profeta es el hombre que habla en lugar de Dios, y que dice sólo lo que Dios le encarga. No es el adivino. Es un ser histórico, influido por el ambiente, pero llamado por Dios a una misión especial: “decir a sus contemporáneos, y a veces contra ellos, la voluntad de Dios”. La voluntad de Dios aunque duela, aunque haga sufrir. El profeta es un hombre desgarrado, sufriente, angustiado como ningún otro hombre, nadando contra-corriente. Es un hombre limitado, pero imparable, incontrolable, subvertor de conciencias, “enzurizador”, incordiador, infatigable, un tipo raro, pero un tipo muy especial, y sobre todo un tipo muy necesario en todos los tiempos y lugares”.

Nos sumergíamos en la Civilización Egipcia, Sumeria, Índica, Hindú, China, Mesopotamia. Tratábamos de comprender la Civilización Asiria. Nos metíamos en Irán. Recorríamos la India. Descubríamos lo sagrado del ser humano. Era un baño en aguas desconocidas, pero frescas, purificadoras del lastre de nuestras vidas, de nuestras pequeñas historias, de los prejuicios asfixiantes de la época. Era un baño liberador.

Naturalmente y a propósito, no quiero hacer mención al estudio de la Filosofía Occidental que por supuesto estudiamos en toda la profundidad que nos fué posible. Y no quiero hacer mención por varias razones: porque es la más conocida por nosotros, porque el estudio de la . Oriental era algo nuevo y diferente que nos cautivó, y porque en el momento que estoy escribiendo esto, Abril del año 2004, estamos en plena “guerra” contra el “terrorismo internacional”. Y a su vez, vemos, que el terrorismo internacional nace de la pobreza, de la injusticia, de la usurpación de sus bienes naturales por parte del Imperio Neoliberal de Occidente; por ser despreciados, e infravalorados, porque no son tenidos como auténticos constructores de su historia, porque queremos imponerles nuestra cultura y nuestras formas de actuar. Les ignoramos pero les robamos sus recursos naturales, y encima les vendemos nuestras armas, que se vuelven contra nosotros. ¡Es una locura! La Cultura del Bush (EEUU), la del “revolver y la pena de muerte”, la de la “Ley del Talión”, “ojo por ojo y diente por diente”, de Sharon (Israel), contra la “Cultura de lo natural, de lo inmediato, de las pequeñas cosas, de la vida para vivirla”. En definitiva, la cultura de los sentidos. Es una guerra estúpida, suicida, injusta, desestabilizante, esquizofrénica, “preventiva”, desatada por democracias propias de películas de terror, “humanistas de día y sangrientas de noche”. Es nuestra “democracia” que queremos imponerles. Es el auto-endiosamiento (de los poderosos) del sistema que permite actuar con violencia sin dejar apenas lugar a la crítica. Es la guerra del dogma contra el dogma.-Y dijo Bush, tras el 11-S- 2001: “en la guerra contra el terrorismo internacional, el que no está con nosotros, está contra nosotros”. (El terrorismo islámico golpeó con fuerza contra las Torres Gemelas del “Dios Mercado” en Nueva York)-. El terrorismo islámico ha vuelto a golpear en Madrid el pasado 11-M (Marzo 2004), causando 192 víctimas en la Estación de Atocha. Porque los “olvidos de hoy, son guerras de mañana”.

Por esto quiero hacer hincapié en el esfuerzo por comprender lo que siempre tuvo que ser comprendido. Carlos Castro nos empujó a ello. Es de la única forma, asumiendo la pluriculturalidad, como podremos construir “la fraternidad universal, que no es “uniformidad universal”.- ¿Fue el Profesor Castro el que se anticipó en 1959 en la actitud que deberíamos tener para el Oriente en el futuro, y que al no haberla tenido, se han originado los acontecimientos convulsivos de estos tiempos de comienzos del Siglo XXI ?.

 

Y, por qué Buda?

“Nació Búda, el año 556 antes de Cristo, cerca de Benarés, la ciudad santa, en la ribera del Ganges, que limita con el reino de Nopal. Nació en la capital Bagdad. Su padre era príncipe y su madre la reina Maya que según la leyenda lo concibió de forma milagrosa. Sobre su nacimiento sólo nos quedan leyendas que después pasaron a ser mitos. Muy pronto buscó el saber convirtiéndose en el Iluminado.

Gautama Buda, al poco de nacer, andando hacia el sur, al norte, este y oeste, descubre los secretos del universo y tomó posesión del mundo de una forma un tanto rara. Su padre dice que ha de llamarse Sirarta y señala treinta y dos detalles de su grandeza futura. Destacó en su educación entre los demás nobles del palacio, incluso en las artes deportivas-guerreras. Se destaca de tal manera que crea preocupación en su padre quien llega a encerrarlo en el palacio, de donde se escapa. En su salida se encuentra con un pobre, un entierro, y un asceta, por los cuales conoce el dolor y la miseria humana”.

“Renuncia a todo y organiza “la gran marcha”. Se escapa del palacio por la noche. Se cuenta que los dioses sostenían los cascos del caballo para que no hicieran ruido. Camina mucho tiempo hasta encontrar “el atman-brahman”, su identificación con el universo, con la sabiduría. Se pasa días y noches en contemplación, hasta que se produce su iluminación. Sin moverse, viaja por todo el mundo. Pasa por tormentas tenebrosas, por tentaciones sin límite que supera con su mirada iluminada”.

“Lo importante del mensaje de Buda es que, frente a una concepción racista, individualista, y nacionalista de los brahmanes, ofrece una salvación universal basada en la solidaridad de los hombres”.

“He aquí las cinco reglas de vuestra vida cotidiana, dice a sus seguidores: 1) Sed compasivos y respetad al más ínfimo de los seres. 2) Dad y recibid libremente, pero no toméis nada indebidamente. 3) No mintáis nunca ni aunque parezca justificable la mentira. 4) Evitad las drogas y las bebidas. 5) Respetad a la mujer y no cometáis ningún acto carnal ilegítimo y fuera de la naturaleza”.

“Al tiempo de morir, cumplidos ya los ochenta años, Buda deja su testamento espiritual a su discípulo Ananda: “no existe en todos los universos sino una sola y única potencia, sin comienzo, sin fín, sin otra ley que la suya, sin predilección, sin temor. Ella mata y ella salva sin otro fin que realizar el Destino. La Muerte y el Dolor son las lanzaderas de su telar. El amor y la vida son sus hijos.”

“No intentéis medir al Inconmensurable, sin sumergir el hilo del pensamiento en lo impenetrable: el que pregunta se engaña, el que responde se engaña”.

“No esperéis nada de los dioses impíos, ellos también están sometidos a la ley del Karman, que nacen, envejecen y mueren, para volver a nacer, y no han conseguido dominar su propio dolor. Esperadlo todo de vosotros mismos, no olvidando que cada hombre crea su propia prisión, que cada uno puede adquirir un poder superior al del mismo Indra”.

Ananda,-su discípulo y secretario-, cuatro son las verdades: 1) No te dejes vencer, la vida es una larga agonía, no es sino dolor y el niño tiene derecho a llorar cuando nace. 2) El deseo viene del deseo. El hombre quiere agarrarse a las sombras, planta en medio un falso “yo”, y establece entorno suyo un mundo imaginario. 3) Cesación posible del dolor. Solo se obtiene triunfando de todos los amores y arrancando del corazón las últimas pasiones. 4) El Camino de la Salud tiene ocho caminos: a) Vigilar el Karman; b) No tener mas que sentimientos desprovistos de avidez, maldad y cólera; c) Vigila tus labios para que no salga mentira; d) Que cada una de las acciones ataque una falta y ayude a adquirir un mérito; e) Pureza derecha; f) Pensamiento derecho; g) Soledad derecha; h) Éxtasis derecho”.

“Sus últimas palabras fueron: Perseguid vuestro fin, la SOBRIEDAD”.

“Y rodeado de sus monjes, de túnica amarilla y cabeza rapada, expiró”.

“Su doctrina recibe el nombre de Dhama, que se condensa en cuatro puntos: 1) ¿Negación de todo (dialéctica marxista que permite avanzar? o aquello de “nunca más servir a señor que se me pueda morir”?). 2) Renuncia a todo apego. 3) Conciencia de igualdad de todas las criaturas. 4) Convicción de que no hay nada estable ni permanente”.

Como se puede ver son ideas que están muy en la actualidad en el pensamiento de los intelectuales, y sobre todo en la gran masa de los antiglobalizadores que luchan contra el Imperio Económico. Ello está totalmente de acuerdo con la doctrina de Jesús de Nazaret.

La actitud de Buda frente a los ritos es muy similar a aquello del Evangelio: “no está el hombre hecho para el sábado, sino que es el sábado el que esta hecho para el hombre”.

Pero creo que todavía es conveniente recordar un poco más aquellas reflexiones que hacíamos al calor del Profesor Castro. Influyeron mucho en nuestras vidas, dimos un gran paso en la comprensión de un Dios más cercano, y creo que todavía están muy presentes en nuestros sentimientos. Al menos así se desprende de la forma de hablar nuestra cuando después de más de cuarenta años nos hemos vuelto a reencontrar aquellos que fuimos estudiantes en el Seminario de Zaragoza. Físicamente algunos casi no nos conocíamos, pero al escucharnos unos a otros los recuerdos afloraban y los sentimientos venían a ser los mismos. Naturalmente cada uno ha seguido derroteros distintos e ideologías políticas distintas. Pero todos convergemos en este espíritu que se desprende de estos años de estudio. Es toda una lección para nosotros.

“La doctrina de Buda parte del sufrimiento. Calderón dirá que el nacimiento es el origen de todo dolor. No darse cuenta de esto lleva a degradaciones, “encarnaciones en seres inferiores”, dirá Buda. Si no se es fiel y sabio, se puede terminar arrastrando la panza como un cocodrilo”.

Pero, ¿cuales son las causas para Buda del dolor?:

1.- “El deseo. Porque todo el que desea una cosa depende de ella y entonces se produce una inquietud. Como no se puede alcanzar el deseo y además el deseo no tiene un objeto que llene, y arrastra otra serie de deseos, se produce la desgarradura interna, el dolor. Se desea la vida y se sufre por conservarla. Sufrimos en la medida en que deseamos. Aquel que no desee nada es el que no experimentará dolor”.

2.- “Falta de dominio de sí. Esto hace que el hombre salte, se enfade, se encolerice, que no tenga paciencia. Entonces el hombre se hace juguete y sufre.

3.- “La ignorancia. A los pobres desheredados no les acusa Buda, pero sí les dice que tienen ocasión de ver la verdadera razón de la vida. Dice Buda: “en el torbellino del devenir, la inestabilidad, el envejecimiento, la muerte de todo lo que ha tenido comienzo son inevitables; el vivir o devenir en función de la sensación; sentir es función del deseo y desear es función de la ignorancia”.

Tomás Malagón fundador de la HOAC con Guillermo Rovirosa, repetiría incansablemente que “la mayor desgracia de una persona es no saber lo desgraciado que es”. La ignorancia está más extendida de lo que a primera vista parece.

Buda busca incesantemente el nirvana que es “un estado de conocimiento perfecto, de liberación. Es el no-ser de todas estas cosas que son fuente de dolor, es el liberarse de los nacimientos y muertes constantes. Es interpretado de distintas formas:

1) El nirvana es un estado definitivo de reposo, en el cual el hombre se encuentra después de que una profunda meditación le ha separado del mundo de los fenómenos. El individuo entra en posesión de su propia fuerza librándose del mundo que le rodea y alcanzando gran personalidad.

2) El hombre haciendo abstracción del mundo interior y exterior, de los fenómenos de la vida propia y de relación, y de su propia existencia se identifica con la existencia del cosmos.

3) El hombre tiende hacia la nada para perder la vida universal y particular y sumergirse en la nada.

Estas interpretaciones están hechas, en cierta manera, con categorías occidentales. Sin embargo dan una idea de lo que es el nirvana.

Una nota de este estado es la contemplación. Con él, Buda, lo que quería conseguir era la superación de las reencarnaciones.

Buda desarrolló su doctrina dentro del brahmanismo. Se extendió especialmente por China, Indochina y Japón, y encontró dificultades en su desarrollo en la India debido a la doctrina de la distinción de castas defendida por el brahmanismo.

Castro, además, nos dio unos apuntes sobre Antropología Filosófica, que por ser muy extensos no voy a resumir, quizás ello sería interesante para una reflexión en grupo desde la perspectiva actual.

También nos dio, porque se lo pedimos, un cursillo monográfico, que al ciclostilarlo le pusimos el título de “Pidiendo una introducción a la Teología”.

 

Playa y literatura.

Mientras la vida a "ras de suelo" continuaba. Como cuando fuimos en verano de colonias a Casas de Alcanar (Tarragona).

No se estilaba mucho entonces eso de ir de veraneo a la playa.

El viaje fue en tren hasta Tortosa. Desde allí nos trasladamos al Barrio de Pescadores de Alcanar. De ahí su nombre de Casas de Alcanar.

El edificio era antiguo, pero muy acogedor.

Era la Casa de Verano del Seminario de los Josefinos de Tortosa.

Tenía una gran terraza encima de la casa, desde donde se veía el mar y toda la huerta de naranjos y limoneros.

Como chicos jóvenes y alegres que éramos cautivamos a las gentes del lugar. Lo que más les gustaba era que cuando íbamos en pandilla, cantábamos y lo hacíamos a coro polifónico. Por la mañana íbamos a la playa. Por cierto, todas aquellas playas entonces eran de gravilla. La arena que ahora se ve ha sido trasladada de otros lugares, para atraer más al turismo. Las competiciones consistían en ir nadando hasta las barcas de pescadores ancladas a unos 300 metros mar adentro. Las tardes las ocupábamos en ensayar nuestro coro, piezas polifónicas. Una de ellas era la “Misa de Requient” de Mozart. Estudiábamos, leíamos, y hacia el atardecer callejeábamos por el mercadillo que se instalaba en la plaza céntrica del barrio.

Después de cenar y en la terraza hacíamos tertulia a modo de “fuego de campamento” donde cada uno daba de sí, su chispa más graciosa. Contemplar las estrellas desde allí era toda una gozada.

Una de las excursiones fue a San Carlos de la Rápita. Contemplamos la subasta de pescado, para nosotros incomprensible por la rapidez que contaban desde 100 hacia abajo y en catalán. Al primer gesto del comprador se paraba en seco en el número que pronunciaba en ese momento y que constituía el precio del lote de pescado. Comimos unas cuantas sardinadas a la plancha. Bebimos los gazpachos hortelanos que se hacían, refrescados con cubitos de hielo. Tomábamos mucha agua de limón. “Saboreábamos la vida controlada, pero libre para nosotros”. En el puerto de San Carlos había algunos barcos aparcados. Hicimos la apuesta de cruzarlos bajo el agua por debajo de la quilla. Ahora esto es impensable porque los barcos son mucho más grandes, y porque entonces el puerto era como muy familiar. Las “machadas” amistosas eran muy comunes y muy normales.

En la tienda de comestibles había de dependienta una muchacha muy bonita y muy alegre. Congeniamos rápidamente, y en especial Domingo Laín, que era de los más alegres y juerguistas del grupo. Los dos hoyuelos que se le formaban en sus mejillas al reír eran cautivadores para aquella señorita. Y a decir verdad todo se desarrollaba en el más puro platonismo.

Amor Platónico era lo que se gestaba en nosotros, como no podía ser de otra manera, cuando en el seminario, los domingos por la mañana recibíamos las visitas de las hermanas, las primas, y las amigas de las mismas, que subían a traernos la ropa limpia de casa, o simplemente a ver los seminaristas que entonces era visto como una cosa simpática y buena. Las campañas en Pro del Seminario que se hacían al llegar la primavera, para San José, que entonces sí que era una gran fiesta, daban pié a aquel intercambio de simpatías, empatías, y enamoramientos. Era un termómetro que la vida nos iba poniendo con el que se medía nuestra debilidad y nuestra fortaleza. Había quienes empezaron a plantearse la continuidad o el abandono del seminario. Algunos lo dejaron. Otros suspirábamos profundamente aguantando la respiración bajo “las aguas de la vida”. Porque ver desde nuestras ventanas del seminario, los domingos por las tardes, - los sábados trabajaba todo el mundo -, a las parejas de jóvenes sentados por los ribazos de las huertas que lo rodeaban, era todo un suspiro de nostalgia, de recuerdos quizás, de deseos que hacían subir nuestra adrenalina a tope. Entonces aprendíamos aquello de que el placer intelectual es el mayor de los placeres. O, ¿quizás no?. Nosotros nos refugiábamos en la lectura y en el estudio. ¿Era bueno? ¿era malo? No lo sé. Solo sé que nos permitía seguir viviendo, y viviendo a tope con alegría. ¡Cuántos líderes políticos y de todo tipo, salieron de aquella “escuela del romanticismo existencial”. En todo caso nadie he visto que se haya arrepentido de aquella experiencia. Las tertulias que tenemos ahora, en nuestro reencuentro, cumplidos ya los sesenta años, nos lo confirman. Nadie reniega del Seminario. Todos dicen: “si volviera a nacer haría lo mismo”.

Era el tiempo en que se leía en el Seminario la revista Ecclesia, las publicaciones de “Propaganda Popular Católica” (PPC), que dirigió durante mucho tiempo el periodista José Mª Pérez Lozano. Se leía el periódico “YA”, la revista “Vida Nueva”, “Triunfo”, “S P”, “Destino”, algunas revistas y periódicos italianos y franceses. Naturalmente se leía la prensa local y nacional como el “Heraldo de Aragón”, “El Noticiero”, “Amanecer”, el “Diario de Madrid”, etc. etc.

 Era el tiempo de José Luis Martín Descalzo, sacerdote y escritor español. Nació en Madridejos en 1930. Ordenado sacerdote (1953), catedrático de Literatura en el Seminario de Valladolid. Escribió, entre otras obras, y leídas por nosotros: “Un cura se confiesa” (1955), “La frontera de Dios”, premio Nadal 1956.

José Luis Martín Vigil fue uno de nuestros preferidos escritores. Escritor, novelista y sacerdote español. Nació en Oviedo en 1919. De profundidad psicológica, sus temas eran preferentemente de la juventud. Obras: “La vida sale al encuentro”, “La muerte está en el camino”, “Tierra brava”, “Una chabola en Bilbao”, “Cierto olor a podrido”, Sexta galería”, “Los curas comunistas”, “Un sexo llamado débil”, “Muerte a los curas”, “Del amor y del mar” y “Primer amor, primer dolor”, “Listos para resucitar”. Títulos y temas que nos subyugaban, humanizaron nuestro pensamiento, nos hicieron tocar temas de la vida, y sobre todo nos ayudaron a liberalizar nuestros espíritus, fuertemente ligados a una moral tradicional y restrictiva. “Estábamos atados con una finísima cuerda de la que poco a poco nos íbamos soltando”.

 

Deporte y tertulia.

 

El fútbol era el deporte más común y el más extendido. Competíamos con la Universidad, los Colegios Mayores de Estudiantes, y hasta en alguna ocasión con los Cadetes de la Academia General Militar. ¡Qué golazo marcó una vez nuestro amigo Celma en la portería norte del campo de fútbol del Seminario de Casablanca! “Mirando hacia el sur, se dejó caer de espaldas, y todo el cuerpo en el aire todavía, hacia atrás, remató un balón que entró en la portería, marcando un gol de antología”El Baloncesto comenzaba entonces a tomar auge en el ambiente deportivo. Con qué afición pasaba a jugar con nosotros Mister Charly, Ingeniero Aeronáutico en la Base Americana de Garrapinillos. Vivía al otro lado de Vía de la Hispanidad, frente al Seminario, en un chalet que no hace mucho fue derribado, y que hace esquina con lo que hoy es la Calle de Tomás Pelayo, junto a la Gasolinera de Casablanca de Zaragoza. Su mujer era católica y ambos desearon bautizar a su primer hijo en la Capilla del Seminario. Fue una gran fiesta. Lejos caía entonces nuestra oposición a las tropas americanas en nuestra ciudad. Las personas eran buenas, las intencionalidades estructurales eran de preparación de dominio en la política geoestratégica. “A pesar de todo lo que en estos momentos pienso del Imperialismo Americano, te recuerdo Charly con cariño”.

El terreno de juego está muy por debajo del nivel de la calle. Innumerables camiones de tierra excavada salieron en la construcción del campo de fútbol “La Romareda”. Llegaron a constituir un montículo o un pequeño cabezo en lo que hoy es la prolongación de la Av. Gómez Laguna, junto a los depósitos de agua de Casablanca. Con el permiso del Rector del Seminario, hice las gestiones para que algunos camiones cargados de tierra se desviasen y descargasen en el Seminario con el fin de allanar unos terrenos y hacer un segundo campo de fútbol, al norte del actual y junto a lo que hoy es el “Centro de Salud Seminario”. En total fueron veinte camiones de tierra. Antes tuvimos que arrancar unos cuantos olivos. El procedimiento fue muy simple: a pico y pala hacíamos un hoyo alrededor de cada olivo, posteriormente atábamos una soga al tronco y a tirar de ella en esforzada competición hasta que el olivo “era nuestro”. Teníamos dos campos de fútbol y dos campos de baloncesto. En la parte oeste del Seminario se estaba ultimando la habilitación del Seminario Menor.

Necesitábamos una piscina y nos pusimos manos a la obra. A turnos y, en las horas libres, empezamos a excavar a pico y pala junto a Vía de la Hispanidad. El terreno era durísimo, puro “mallacán”, por lo que con los permisos correspondientes, pasamos a dinamitar el terreno. Nosotros mismos cortábamos la poca circulación de vehículos que transitaban por la avenida. El estreno de la piscina fue una gozada. Cuánto bien nos proporcionó aquella piscina. Durante los exámenes finales, en el mes de junio, después de cada examen, el chapuzón era inevitable y, cuan bautismo regenerador de energías, nos disponíamos a preparar otra asignatura.

Nos apostábamos a ver quien inauguraba la temporada de baño primero. Antonio Ramos llegó a darse el primer baño un día de San Valero (29 de Enero). Hoy en día la piscina está en desuso porque no tiene purificadora de agua, y ya no merece la pena.

La Educación Física fue algo que nos impusimos todos. Nos dirigía un profesor, creo que era natural de Muel, y el fruto en atletismo que dio fue muy interesante. En carrera de fondo, Enrique Gómez de Encinacorba, tendría mucho que contar; lo mismo que Jesús Lobé, y José Mª Porta Tovar. Hiciera frío o calor a las ocho horas de la mañana estábamos en traje de deporte en el campo de fútbol. Nos exigíamos muchísimo a nosotros mismos. Esa educación en el esfuerzo, tanto físico, como intelectual y moral, es el mejor patrimonio que conservamos todos del Seminario. Así lo confirmamos todos.

Alguien trajo de algún lugar un aparato de TV., en blanco y negro naturalmente, de los pocos que había en España entonces, para poder ver algún partido de fútbol televisado. Cuando la imagen del balón se perdía por cualquier arista de la pantalla del televisor, instintivamente la multitud nos agachábamos para poder seguir la trayectoria del esférico. Qué ingenuidad y qué sana afición teníamos entonces. ¡Qué tiempos!.

&

“Entrar en Caja” para el Servicio Militar, era algo muy serio. Ibamos al Cuartel de San Lázaro a tallarnos, junto al Pozo del mismo nombre en el Ebro, en la Arcada Norte del Puente de Piedra. Se nos habría la ficha y a esperar en la reserva porque sucesivamente se nos concedían prórrogas por razones de Estudios, y en nuestro caso por Estudios Eclesiásticos. Si abandonabas el Seminario, al reemplazo primero eras “llamado a filas”. Cuando te ordenabas de Sacerdote, quedabas a expensas de que el ejército, por necesidades organizativas, te requiriera como Capellán Castrense. Para viajar al extranjero, como era mi caso, tenías que pedir permiso al Capitán General de Aragón. El control del Gobierno Militar era exhaustivo. El Comandante Aizpún, padre de Jesús Aizpún, compañero, sacerdote misionero en Hispanoamérica posteriormente, nos tramitaba los expedientes. Si no estabas expuesto a perderte en un laberinto de papeles.

&

Lo que más nos atraía en aquel entonces era la Filosofía Existencialista. Era lógico en cierta manera; después de tanta moral tradicional e indoctrinamiento institucional, el pensamiento como persona, como cada persona que vive su propia existencia, aunque sea asfixiante, limitada, descorazonada, desesperanzada, nos atraía, nos subyugaba, porque el hombre comenzaba a ser para nosotros el principal objetivo de nuestro compromiso.

Después de Kant, Feuervach, Hegel, Nieztche, A. Compte, Marx, Heidegger, Hobbes, Hume, Leibniz, Spinoza, Descartes, Kocke, etc..., pasábamos a intentar comprender a Gabriel Marcel, Jean Paul Sartre, Foucault, Deleuze, Freud, Habermas, Ortega y Gasset, Marcuse, Camús, Bernanos.

Sartre era uno de nuestros preferidos. Nació en París en 1905, y moriría en 1980. Sus obras como “La Náusea” (1938), y “El ser y la nada” (1943), eran para nosotros, como el imán que atrae a los metales. Sería Premio Nóbel de Literatura en 1964.

Los temas que hacían referencia a los problemas del hombre como “El Aburrimiento”, “La Alegría”, “La Angustia”, “El Adulterio por Compasión”, “La Eutanasia”, “El Boxeo como Cáncer Moral”, eran el pan de cada día en nuestras tertulias en aquella sala de estar que montamos con los periódicos y revistas ya mencionados sobre la mesa.

“El adulterio por compasión” puede parecer en los tiempos actuales un tema desfasado, por la educación tan permisiva actual, en materia de las relaciones sexuales, y quizás “materia no controlada suficientemente”; pero en aquél entonces era uno de los temas punteros que se debatían en todos los foros del pensamiento. ¿Podía un hombre o, una mujer, por amistad, por piedad físico-psíquica, satisfacer la necesidad afectiva-carnal a otra persona que no fuera su mujer o su marido?. ¿Podría aceptarse ese principio extraído de la experiencia vivida de “todo lo natural no puede ser malo, todo lo que perjudique a uno mismo y especialmente al otro es pecado”?. Perjudique o violente al prójimo, o a terceros, todo lo que cause injusticia al otro. Salvado esto, ¿podría aceptarse el adulterio por compasión? En todo caso debe de ser informado, y pedido su consentimiento, el presunto perjudicado?.

En este tema quiero traer al recuerdo dos casos, más o menos generalizados, que he vivido en mi experiencia personal.

El primero se desarrolla en la ciudad mediterránea de Sitges, en el año 1965.

Decía la Señora en el confesionario: “Me acuso de que he sido infiel a mi marido en materia sexual”.

Cuando se le hacía reflexionar sobre las consecuencias morales, matrimoniales y sociales que el hecho podría tener, y sobre la conveniencia de si debería saberlo el marido, contestaba: “Si mi marido ya lo sabe. Él estaba delante cuando en una partida de cartas nos jugábamos las llaves de la habitación del hotel, para ver con quien deberíamos pasar la noche”.

¿Era esto muy común? Algunos decían que sí.

El segundo se desarrollaba en el año 1972.

Un camionero me decía: “un día recientemente pasado me abordó una mujer en la Av. Tenor Fleta de Zaragoza, diciéndome que quería tener un hijo y que si me prestaba a ello”. En este caso sería “el hijo por compasión”.

La pregunta puede ser muy válida hoy día. ¿Puede un hombre prestarse a concebir un hijo quedando en el futuro únicamente el hijo al amparo de la madre?

Ya sabemos que por una razón u otra las madres solteras o sin pareja son muy corrientes actualmente. Pero la pregunta sigue en vigor: ¿puede un hombre concebir un ser y desentenderse totalmente en el futuro de ése, su hijo?, ¿las funciones de macho pueden, deben, separarse de las funciones de persona y de padre?

Creo que aquí tendríamos un medidor (un termómetro) del estado ético y moral de la sociedad.

La eutanasia y el boxeo eran dos temas que quedaban despachados con relativa rapidez y sencillez por nosotros en aquellas discusiones. El boxeo, que era muy fuerte y competitivo en aquel momento de, todavía, post-guerra, era rechazado categóricamente. Se ponía en riesgo seriamente la salud, y aun la vida, en una competición, por diversión de unos y por negocio de otros. Pensábamos que el hombre debe de dar más de sí en su imaginación para conseguir los dos objetivos sin ese estúpido riesgo. La eutanasia, el tema nos venía principalmente de Holanda, por el impacto que causó el nacimiento de una niña sin brazos, a causa de que su madre había tomado durante el embarazo la droga tranquilizante llamada “Talidomida”. ¿Se puede suprimir el dolor a costa de producir más dolor?, ¿dolor físico, psíquico, moral y social?

La Talidomida había sido fabricada por primera vez en Alemania Occidental en 1953 e introducida en el mercado en 1957. Al nacer muchos niños deformes por haber pretendido la madre paliar su dolor durante el embarazo, dolor o estado de ansiedad, fue retirada del mercado y prohibida su fabricación.

En este ambiente era tema de discusión la película de “El Cardenal”: había que decidir entre la salvación del niño al nacer o la de la madre, en este caso hermana del Cardenal católico. Se decidió la salvación del niño.

La eutanasia ¿quien la decide, el individúo? su familia?, el médico?, el juez?

Pasa lo mismo hoy en día con el tema del aborto, del estudio de las “Células Madre”, de la clonación, etc. En todo caso estamos capacitados, éticamente, para decidir con tanta alegría doctrinal, cuando por otra parte no nos oponemos radicalmente a la guerra, a la injusticia social, que tantas muertes por falta de alimentos se producen en el mundo?... ¿Cabe el No a la eutanasia y el Sí a la pena de muerte?. ¿Cabe el No a que una persona pueda decidir libremente su destino y Sí a que unas pocas personas puedan decidir el destino de millones de hombres en el mundo? ¿La ciencia de uno es más importante que la existencia de otro?

Aquí convendría traer las palabras de Gautama Buda: “no intentéis medir al Inconmensurable, sin sumergir el hilo del pensamiento en lo impenetrable: el que pregunta se engaña, el que responde se engaña”.

En todo caso bien podemos traer al recuerdo aquello de Jesús de Nazaret, a la hora de dar una solución humana, frente a la solución que daba la Ley y los Sabios y Doctos del pueblo Judío: “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

Porque muchas veces se pretende la solución del problema humano, o el salirse airoso imponiendo “su ciencia” a los demás?

 

El hombre y su historia.

 

 El Profesor Ángel Alcalá, era el prototipo de hombre moderno, del profesor distinto, intelectual, admirado, y en muchas ocasiones por su osadía, rompiendo moldes tradicionales. Era brillante, atractivo, cautivador, y muy bien preparado. Nacido en Andorra de Teruel, y educado en Alcañíz con su tío el Párroco del la Colegiata, D. Rafael Galve. Tocaba el piano divinamente y se expresaba con la misma atracción musical. Hoy es profesor en Nueva York, y el gran especialista en Miguel Servet.

El primer año nos impartió Psicología Metafísica, y el segundo año Psicología Experimental. Era Capellán del Colegio Mayor de Estudiantes “Pedro Cerbuna”, sustituyendo al irónico y “cuasi burlón” de D. Luis Borraz. Estaba pues en condiciones de apoyar todavía más el acercamiento del Seminario a la Universidad.

Un día se acompañó en clase de un médico joven que practicaba el hipnotismo. Nos dio una buena sesión práctica de hipnosis. Personalmente descubrí, porque me presté a ello, que si no te entregas incondicionalmente al hipnotizador, no es fácil que se logre el estado de hipnosis. Creo que sólo el que quiere puede ser hipnotizado.

Los apuntes ciclostilados de Psicología comenzaban también con un dibujo en el que se veía una mesa de operaciones, con el paciente tendido sobre ella y maniatado, un cuchillo clavado en su abdomen, un médico con sus manos sobre el pecho y la cabeza, y el otro ayudante señalando un serrucho y un alfanje o cimitarra colgados en la pared. En primer plano un gato aupado con la uñas afiladas esperando los despojos del paciente. Al rededor, enmarcando la escena, seis cabezas de estudiantes con sus caras descompuestas.

Decía: “Se pueden distinguir tres clases de conocimiento humano, que han jugado un papel importante en la historia de la cultura y que corresponden a tres períodos del desarrollo de la experiencia humana”.

HUMANIDADES (Ciencias)...FILOSOFÍA...TEOLOGÍA.

Filosofía (Edad antigua) - Teología (E. Media) - Ciencia (E. Moderna).

“En cada uno de los pasos de una Edad a otra, es decir, de un modo típico de saber a otro, se ha desarrollado una profunda crisis intelectual y social, que ha encontrado los hombres que la resolvieran y la encauzaran:

Platón y Aristóteles distinguieron entre filosofía y conocimiento vulgar.

Santo Tomás distinguió entre Filosofía y Teología.

Bacon y otros sabios del Renacimiento posterior, distinguieron entre filosofía y ciencia.

Además, a cada uno de estos tres niveles de conocimiento humano, al enfrentarse con el problema del hombre, que es el objeto propio de la Psicología, ha correspondido un modo típico de definirlo:

Aristóteles define al hombre como animal racional.

Santo Tomás, apoyado en la revelación, lo define como persona.

Los psicólogos modernos, por ejemplo Watson, Freud, etc..., lo consideran como un animal determinado en su conducta por reflejos, por impulsos, etc...

“Es evidente que estos tres saberes se complementan. El hombre debe ser estudiado desde los tres puntos de vista a la vez. Ninguno excluye al otro, antes bien, pide su colaboración”.

“El objetivo de la psicología científica es periférico, mientras que la filosofía tiene un objeto céntrico... La ciencia estudia el obrar del hombre, la filosofía estudia el ser del hombre... La ciencia utiliza métodos de investigación basados en la experiencia, la filosofía de la naturaleza humana tiene bastante con los métodos simples de observación. La Psicología integral debe aunar el análisis filosófico y la investigación científica, de modo que la filosofía responda a los interrogantes fundamentales acerca de la naturaleza del hombre, y la Ciencia resuelva analíticamente los problemas de los fenómenos humanos que pueden ser observados y clasificados experimentalmente”. (Brennan, op. cit. pp. 23 - 25).

Quizás este planteamiento pueda ayudar a comprender la aceptación que ha tenido, en nuestros días, la aparición del libro de Lou Marinoff “Más Platón y menos Prozac. Ediciones B.S.A., 2000. Barcelona. Como también todos los que se han escrito en esta misma línea de la comprensión del hombre en su totalidad, por ejemplo “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman. Editorial Kairós, S.A. 1996. Barcelona.

Alcalá nos daba un recorrido sobre la Psicología: “en los pueblos primitivos: el animismo (todo está animado por espíritus, porque todo tiene alguna actividad) o hilozoismo (no hay distinción entre materia animada e inanimada; no tenían un concepto exacto del alma). Factores de este teoría animista (psicológicos): 1) la tendencia natural de los incultos (y los niños) a identificar el propio yo con el medio ambiente; 2) el hecho práctico de la lucha por la existencia (la naturaleza significaba entonces más que ahora para el hombre). Factores (filosóficos): 1) la cultura primitiva de Tylor, Wundt, etc. nació por asociación al observar los fenómenos extraordinarios de la muerte y el sueño, (el hombre primitivo no tenía el concepto de causa); 2) la teoría de André Lang, y W. Schmidt, que niegan fundamento real a la teoría anterior, dicen que tales fenómenos contribuyeron pero la base principal son los fenómenos ordinarios de la vida, a base de la idea de causalidad que ya poseían los primitivos.

Pasábamos a la Psicología bédica y brahamánica (panteísmo, metamorfosis o reencarnación, etc.). Nos metíamos en la Psicología de los griegos: Platón, Aristóteles, Tales, Anaxágoras, Pitágoras, Heraclio, Parménides, Empédocles, Leucipo y Demócrito.

Seguíamos con Almeón de Crotona, Hipócrates, Georgias y Protágoras. Nos deteníamos en la época socrática. Estudiábamos la sensación, la intelección, el apetito sensitivo y el intelectivo, etc., etc...

Nos “bañábamos” en el estoicismo y en el epicureismo. Demócrito, Epicuro, Zenón de Citio, Crisipo, Lucrecio Caro, Cicerón, Séneca, Herasistrato, Herósimo, Galeno, Filón de Alejandría, Plotino, eran nombres e ideas que iban calando en nosotros. Avicenna, Averroes, Vicebrón y Maimónides, tanto árabes como judíos eran estudiados, al menos someramente, por nosotros.

Quiero recordar, a modo de esquema y de guía, el orden expositivo que Alcalá hacía:

A.- La Psicología en los Pueblos Primitivos: animista; bédica y brhamánica; la psicología aportada por los griegos (Platón, Aristóteles, Anaxágoras, etc...Época socrática - 450-300 a. Cr.).

B.- Época postsocrática: estoicismo y epicureismo...

C.- La Psicología de San Pablo y de San Agustín.

San Agustín (354-430) que habla frecuentemente de problemas humanos. Influenciado por el platonismo, y que intenta entender al hombre desde sí mismo (interiorismo). Emplea la introspección como método sistemático de investigar la naturaleza del hombre. Será la conciencia del hombre la que aparece en primer término. Le seguirán hombres como S. Anselmo, S. Buenaventura, Ockan, Descartes, Leibniz, Bergson, etc...

D.- La Escolástica adulta: S. Alberto Magno, Roger Bacon. Santo Tomás de Aquino (1225-1274): interesa subrayar “sus puntos más personales” en las discusiones psicológicas propias de su tiempo. “La unión substancial de cuerpo y alma” como co-principios del hombre. Por eso el cuerpo es concausa o al menos condición en las operaciones más espirituales del hombre. Alma inmaterial, alma inmortal, y sin embargo alma creada. Alma única que produce los diversos grados de la vida en el hombre. Su teoría del conocimiento es de un nivel metafísico; el alma se conoce por sus actos, no por su esencia; el conocimiento tiene por objeto propio lo universal. Seguirán hombres como Juan Duns Scoto (1270-1308); Guillermo de Ockam (1295-1347); Juán Buridano (+1350); Juán Eckart (1260-1327).

E.- La Escolástica moderna y actual: Francisco Suárez (1548-1617); Luis Vives (1492-1549); Giordano Bruno y Tomás Campanella; Fox Morcillo y Telesio; Gómez Pereira y Theofrasto Bombastus; Miguel Servet; Juan Huarte de San Juan, Francisco Vallés.

F.- La Psicología en la filosofía moderna: Bacón de Verulan (1541-1636); René Descartes (1596-160).

G.- La Psicología postcartesiana.

H.- El Racionalismo: Blas Pascal (1623-1662); Arnold Geulincx (1625-1669); Nicolás Malebranche (1623-1715); Baruch de Spinoza (1632-1677); Guillermo Leibniz (1646-1716); Cristian Wolff (1679-1754).

I.- La corriente empirista: Tomás Hobbes (1588-1679); Juán Locke (1632-1704); Jorge Berkelei (1685-1753); David Hume (1711-1776).

Y finalmente hacía un recorrido sobre lo que se concebía sobre el hombre en la Ilustración. Recordábamos hombres como Voltaire (1694-1778); Etienne Bonnot de Condillac (1715-1780); Julien Offray de la Mettrie (1709-1751); Lessing, Herder, y Kant (1724-1804).

Posteriormente vendría la filosofía idealista: Fichte; Schelin (1775-1854). La filosofía realista: Fries (1773-1843); Herbart (1776-1841), entre otros.

En el segundo curso que dimos con Alcalá nuestra visión se hizo más teórico-práctica estudiando la Psicología Experimental.

 

Marcando pasos.

Si me extiendo en estos temas estudiados en esta etapa de la filosofía es porque creo que fueron los que más huella dejaron en todo el colectivo de más de cien jóvenes seminaristas. A partir de esta etapa unos continuaríamos en el seminario y otros se irían hacia la vida secular (como se decía entonces). Los profesores Díaz y Cabodevilla nos iniciaron en la literatura humanista y cristiana. Molíns influyó en nosotros como revulsivo o reactivo en nuestras posturas. Nos pusimos en frente de él, y nos autoafirmamos en nuestras críticas con el “stablissement”. Es decir que nos dió pié para que nosotros fuéramos más nosotros. Provocó lo que quizás quería evitar: despegarnos del manto protector de la formación tradicional, y lanzarnos a las aguas humanistas y secularizantes. Catro y Alcalá nos dieron el fundamento y la base para lanzarnos a la vida. Todos nos tomamos la vida muy en serio. Los que se fueron lo demostraron en sus estudios posteriores y en sus vidas comprometidas. Los que nos quedamos porque pasamos “dolores de parto” en la decisión de continuar con nuestro compromiso humano y religioso como luego se verá.

A estas altura de nuestra “tercera edad” lo que parece que más arraigó fueron estas ideas que manejamos entonces. Porque la teología sí que influiría muy fuertemente en los años siguientes, pero tenía fecha de caducidad. En cambio el estudio sobre el hombre es continuado y actualizado habitualmente por las necesidades de la vida. Es por esto por lo que quiero insistir todavía más en la visión que Alcalá nos daría con la asignatura Psicología Experimental.

Compendio de Psicología Experimental de José Fröbes, S.I. Edt. Razón y . Madrid 1955. (El curso empezaría en Octubre de 1957 y acabaría en Junio de 1958). El esquema era el que a continuación se detalla. Haremos algún comentario breve sobre algún punto que nos llame más la atención.

INTRODUCCIÓN: Fin y medios de la Psicología Experimental.

SECCIÓN 1ª: La sensación en general.

SECCIÓN 2ª: Clases de sensación. Cap. 1º: Sensaciones visuales.

Cap. 2º:                 auditivas.

Cap. 3º:                 gustativas y olfativas.

Cap. 4º:                 cutáneas. (El Dolor).

Cap. 5º:                 cinestésiscas y estáticas. (Movimiento y Reposo o Posición).

Cap. 6º:                 cenestésiscas. (Cansancio).

Cap. 7º: Sentimientos sensoriales elementales. (Placer y Displacer. Wundt).

SECCIÓN 3ª: Percepciones.

Cap. 1º: Imágenes. (Alucinaciones).

Cap. 2º: Percepciones visuales espaciales. (Hering - Hillebrand).

Cap. 3º: Percepción espacial del sentido del taxto.

Cap. 4º:                del tiempo y del movimiento. (Subjetivismo en el tiempo y en el movimiento).

Cap. 5º: El pensamiento. (Imágenes y pensamientos).

Cap. 6º: Percepción y comparación.

SECCIÓN 4º: Asociación de imágenes.

Cap. 1º: Métodos para encontrar las leyes de asociación.

Cap. 2º: Relación entre las asociaciones partuculares y sus diversas condiciones. (La fuerza asociativa y las repeticiones refuerzan la MEMORIA, y sobre la cual influyen los sentimientos, la atención, la voluntad, la ejercitación memorística, las facultades afines y la recitación).

Cap. 3º: Colaboración de las asociaciones en el aprendizaje. (La memoria lógica, el método global y parcial en el aprender).

Cap. 4º: Cuestiones generales sobre la asociación.

SECCIÓN 5º: Patología de la asociación y localización cerebrales.

Cap. 1º: Localizaciones cerebrales de los elementos psíquicos. (Psicoanatomía).

Cap. 2º: Las imágenes verbales en su localización. (Las afasias). (Perturbaciones del lenguaje). (Las agrafias).

Cap. 3º: Amnesia y localización de los recuerdos. (La amnesia retrógrada o retroactiva; anterógada o incapacidad para aprender cosas nuevas, es decir la no rentención; la periódica o conciencia alternante, es decir doble personalidad; la hipernesia que se da en la fiebre, en la manía, en la hipnosis...).

SECCIÓN 6ª: Procesos cognitivos complejos de toda vida psíquica.

Cap. 1º: La atención.

Cap. 2º: La conciencia del Yo. (Yo material, espiritual y social). (La despersonalización). (Cambio de la personalidad). (División consciente simultánea e inconsciente). (La subconsciencia se gún Janet).

Cap. 3º: La memoria: engaños rememorativos; el falso reconocimiento.

Cambio de la personalidad: 1) La conciencia de la personalidad presenta normalmente una variación lenta en el curso del tiempo, máxime en la juventud, en que llama la antención la conciencia de llegar a ser otro.

El cambio de la ideas fundamentales de obrar y de vivir en la conversión moral y religiosa implica variaciones profundas, pero completamente normales de la conciencia propia.

2) En la amnesia periódica, o doble personalidad, el recuerdo está dividido en dos mitades distintas, que tal vez no tienen ninguna o sólo unilateral conexión en la conciencia.

Oesterreich resume las conclusiones que para la conciencia de sí mismo se deducen de estados patológicos; a) los cambios de la conciencia de sí mismo pueden originarse por perturbaciones fisiológicas, grande compenetración sentimental, sugestión, etc.; b) cuando la perturbación es profunda, desaparece la conciencia de la identidad de la personalidad, el enfermo habla de sí mismo en tercera persona; c) pero no obstante no se da una división real.

En la duplicación consciente simultánea (división), se dan dos Yo y dos Yo conscientes. Esto es fenómeno de obsesión. (Ideas obsesionantes son las que no sólo se presentan contra la voluntad, sino que no pueden desecharse, aún con fuerza). En la identificación normal o compenetración sentimental acontece que además de la primera personalidad se presenta una segunda, generalmente aquella con quien uno se compenetra y a la que se hace hablar y obrar (los poetas por ejemplo).

SECCIÓN 7ª: Conocimientos intelectuales.

Cap. 1º: La actividad intelectual en sentido estricto. Inteligencia crítica y constructiva. Inteligencia práctica y reproductiva. Talento y genio. Debilidad mental.

Cap. 2º: La actividad intelectual productiva o la fantasía creadora. Fantasía estética, científica, práctica.

SECCIÓN 8ª: Emociones o sentimientos complejos y superiores.

Cap. 1: Emociones en general. (Inteligencia Emocional). (El afecto, el estado de ánimo, la pasión. Relación entre los cambios somáticos y los afectos. ¿Se da una memoria de los sentimientos? Quizá debamos decir que no se trata de una memoria propiamente sentimental, sino que depende de la fundamentación del proceso cognoscitivo. Y la representación de los sentimientos depende de la rememoración de los objetos. El amor, la ira, el sentimiento de poder, placer estético, etc., se reproducen mejor que las sensaciones.

Cap. 2º: Clases particulares de sentimientos superiores. Alegría, Tristeza, Miedo, Ira, Amor, Simpatía, Sentimientos de sí mismo, Sentimientos formales e intelectuales, Sentimientos morales y religiosos, Sentimientos estáticos (lo sublime, lo trágico, el placer cómico y la risa).

Cap. 3º: Movimientos de expresión. Mímica y fisiognomía. Mímica de los ojos, de la boca; la risa y el llanto.

SECCIÓN 9ª: La vida de la voluntad y el desarrollo psíquico.

Cap. 1º: Los movimientos de la voluntad.

Cap. 2º: Voluntad. Impulsos o tendencias. Instintos del hombre. Motivos de la acción deliberada. Influjo de la voluntad en el conocimiento; influjo sobre los sentimientos; educación de la voluntad: obsesiones, voluntad débil, caracter, temperamento.

Cap. 3º: Personalidad total y su desarrollo. Jung - Binet - Heymans - Lasurski - Bracken - Baade - Lipmann - Stern. La herencia psíquica. Diferencia psíquica de sexos. Psicología evolutiva del niño. Galton - D´Alembert - Wiersma.

SECIÓN 10ª: Anomalías de la conciencia.

Cap. 1º: Sueño y Ensueño. (Freud).

Cap. 2º: Hipnotismo y sugestión.

Cap. 3º: Psicopatología y enfermedades mentales.

Esencia, Causas y Curso normal de la Enfermedad Mental.

Enfermedades mentales orgánicas:

- conmociones cerebrales - venenos -  alcoholismo crónico -  delirium tremens” - epilepsia.

Grandes psicosis:

- esquizofrenia - paranoia - psicosis maniaco-depresiva.

Neurastenia: esencia y manifestaciones de la neurastenia, sus causas.

Histerismo: descripción y diversas teorías del histerismo.

Obsesiones y psicastenia: la locura impulsiva y las acciones impulsivas.

Psicoterapia: la persuasión, el método hipnótico, el psicoanálisis, la educación total, y el método de la autosugestión.

Personalidades psicopáticas:

- perturbaciones de las propiedades formales del alma - perturbaciones objetivas de los caracteres anormales.

Como se puede observar por su exposición esquemática constituyen 382 densas páginas de una letra tamaño mínimo.

Fue muy costoso su estudio por su exposición monótona, que nos obligó a hacer infinidad de esquemas para poderse presentar a examen con un mínimo riesgo de ser suspendido.

Naturalmente que el profesor Alcalá lo amenizaba con innumerables ejemplos y diversas experiencias prácticas.

Tanto para mí, como para los demás, creo que lo reflexionado con Castro como con Alcalá, tuvo un influjo decisivo en nuestras vidas, porque nos llevó hacia el estudio y la comprensión de las personas.

 

Ventana al mundo.

Habíamos hecho un camino en el conocimiento individual y personal de nosotros mismos, debido a la etapa de una fuerte espiritualidad, en el sentido de auto conocimiento, de culpabilidad de nuestras acciones mal hechas, y de dar cuenta de nuestras conciencias a Dios, a través del “Padre Espiritual” que nos “controlaba” todo. Díaz y Cabodevilla nos habían iniciado, literariamente, en el auto retrato, con lo que nos hacía estar siempre pendientes de nosotros mismos. Hora era ya de empezar a pensar en los demás de una forma seria y con unos conocimientos mínimamente científicos. Es por ello por lo que nos dedicamos a estudiar un poco más despacio el estudio de la persona. De aquí la importancia que le dimos al estudio del temperamento y del carácter. Ello nos ayudaría a tomar a cada uno nuestra opción a la hora de continuar en el seminario o de abandonarlo. Claro que también podría ocurrir que las razones que pudieran llevar a unos para marcharse coincidieran con las razones que a otros nos movían a continuar. Unos querían “conocer el mundo” y formar parte activa de él, y otros querían también conocerlo para poder servirle mejor. Esto produciría con el tiempo una especie de “Esquizofrenia”. ¿Cómo se podría “encarnar” en el mundo y ayudar a mejorarlo, y por otra parte “preservarse” del mundo para no “contaminarse de sus errores”? Es como un ser del mundo, sin serlo. Unos al salir del seminario fueron  directamente a formar parte del “mundo”; y otros al quedarnos no podíamos sustraernos a ser del mundo, pero “formando una especie de casta a parte”. Era como un ser y no querer al mismo tiempo. Como un ser y no poder ser. Ser “luz del mundo” pero desde “fuera” del mundo. Vivir entre la gente, pero no como la gente. Esto pudiera parecer un asunto banal en esta sociedad, pero entonces era causa para nosotros de zozobra, incertidumbre e inquietud.

Todavía está sin solucionarse, por ejemplo, el tema del celibato en los sacerdotes y de la participación de la mujer en el sacerdocio. En este sentido acabo de leer una entrevista que hace José Manuel Vidal a José Ignacio González Faus, teólogo de la “Teología de la Liberación”, en la Revista Noticias Obreras que edita la HOAC con el nº 1360 del 16 de mayo de 2004. Le pregunta Vidal:

- “Por mucho que los jerarcas se empeñen en remar contra los tiempos, ¿el celibato opcional y el sacerdocio de la mujer acabarán cayendo pronto por su propio peso?

- Responde González Faus: “No soy tan optimista. Reconozco que la Iglesia no puede imponer a sus ministros un celibato obligatorio porque eso equivale a privar de la eucaristía a mil comunidades que tienen derecho a ella. De hecho, la presencia de las sectas en América Latina, que tanto preocupa a Roma, tiene entre sus causas principales la ausencia de ministros católicos en las comunidades, por razón del celibato. También creo que no hay ninguna objeción teológica contra el presbiterado de la mujer, y que es vergonzosa la situación de la mujer en niveles oficiales de la Iglesia”.

Y sigue diciendo: “Pero quisiera añadirte que no me gusta que todos los problemas eclesiales se reduzcan a reinvindicaciones burguesas que suelen acabar en cuestiones de sexo. Lo que a mí me quita el sueño es si llegará un día en que la institución eclesial se juegue el tipo por acabar, no ya con el celibato, sino con los 35.000 niños muertos de hambre cada día, o soldados en Sierra Leona, o “niños de la calle” de América Latina, con el turismo sexual hacia niños que practican al año 30.000 ricachos españoles entre otros. Por decirle al criminal convicto de Sharon que el Holocausto no es una patente de corso para que él haga nuevos holocaustos. Por desengancharse del imperio. Por sumarse a la desproporcionada lucha de unos pocos contra el genocidio de las grandes multinacionales farmacéuticas. Y por hacer comprender a los hombres y mujeres del planeta que, precisamente ahí, se encuentra la iglesia con su Señor y paladea la fuerza de Su Espíritu”.

De alguna manera esta postura ya se atisbaba entre nosotros cuando hablábamos del uso social que podrían tener las Joyas del Pilar y los Bienes del Vaticano. La película de “Las Sandalias del Pescador” nos daba pié a ello. Pero de estos temas volveremos a tratarlos más adelante cuando hablemos de lo que fue y debe ser la Militancia en la HOAC que pusieron en marcha Rovirosa, Tomás Malagón y todos sus pioneros.

 

Carácter y temperamento.

Alcalá nos explicaba la división empírica que del temperamento hacía Heymans, (Fröbes, pag. 324). Cornelio Heymans, nació en Gante (Bélgica), 1892, y murió en Knokke, 1968. Premio Nóbel en 1938 por sus investigaciones sobre la respiración. Describió el mecanismo de la hypertensión después de treinta años experimentando con perros y algunas personas voluntarias. (D.E.A. Espasa-Calpe, S.A. madrid 1957).

Por un lado el carácter, hace referencia a lo “característico”, a lo peculiar del sujeto; es la dirección predominante de la voluntad del hombre: sus disposiciones y sus hábitos de su voluntad; y en este sentido tanto puede ser constante como variable; es un grado extraordinario de la propiedad o cualidad de su voluntad: entendimiento, corazón, etc., cuando posee esas propiedades en un grado extraordinario. Así se dice: tiene carácter, cuando se quiere indicar que obra según principios fijos, con constancia; o falto de carácter cuando se deja influir fácilmente, es inseguro y oscilante. También se toma la palabra “Carácter” para significar el carácter no sólo formalmente bueno, sino moralmente bueno. Nosotros haremos hincapié en lo que supone la dirección predominante de la voluntad del hombre.

El temperamento es algo que depende ya del organismo. Hipócrates se expresaba ya en este sentido: son cuatro los humores (sangre, flema o pituita, hiel, hiel negra o atrábilis), que relacionó con las cuatro cualidades físicas fundamentales (líquido, seco, caliente, frío). Una buena mezcla de ellas constituye lo sano. Cualquiera que predomine da lugar al temperamento sanguíneo, flemático, colérico, melancólico. Con el tiempo se basaría cada vez más en la explicación psicológica. Así por ejemplo Kant dice que el sanguíneo es despreocupado, esperanzado; a todo da mucho valor por el momento, ayuda con generosidad a los otros, es alegre. Pero no es su fuerte la perseverancia, etc.

Heymans habla de las propiedades fundamentales:

1.- La emotividad (E) <> No emotividad ().

2.- La actividad (A)    <> No actividad ().

3.- La función secundaria (S) <> No secundaria, sino primaria (P).

De la unión de las tres propiedades fundamentales resultan los ocho tipos siguientes:

Nerviosos, EA´P. Son impulsivos, tímidos, fácilmente excitables y poco constantes; frecuente cambio de humor; lucha entre el pensar y el obrar, muy fuerte. Son malos observadores y conocedores de los hombres, superficiales en el juicio, no prácticos; son ingeniosos y aficionados a la música. Gozan con los manjares, tendencia a la incontinencia, al egoísmo, a la vanidad, a la prodigalidad; no se guían por la conciencia, ni son fidedignos, carecen de interés religioso, no son puntuales y son distraídos (muchos poetas, pocos científicos).

Sentimentales, EA´S. Participan en gran parte de los nerviosos pero teniendo en cuenta que no son primarios sino que son secundarios (se lo piensan más). Más afecto que entendimiento. Disposición a las matemáticas y a las lenguas.; son violentos, impulsivos, algo excitables; cerrados; melancólicos; serios, honestos, fidedignos, extremistas en religión y política; controlan los placeres materiales; no son ambiciosos, sino parcos, benignos, se autoanalizan; poca observación y conocimiento de los hombres (poetas).

Sanguíneos, E´AP. Se dedican constantemente al trabajo, pero poco constantes y profundos; más reflexivos que impulsivos; son fríos y objetivos; alegres; idealizan más que critican; buenos compañeros; fáciles en la reconciliación; prácticos y observadores; no son eróticos, pero sí egoístas; libres y no siempre honestos; indiferentes en religión; amantes del deporte; sus obras y sus teorías se contradicen a menudo; opuestos a los flemáticos, son impacientes, superficiales, vanidosos, menos reservados.

Flemáticos, E´AS. No son violentos, ni excitables; son laboriosos; reflexivos, constantes, pacientes, ecuánimes, dicen lo que piensan y piensan lo que dicen,; tolerantes, independientes, ahorradores, puntuales, fidedignos, y naturales. El erotismo y la vanidad están bien controlados, lo mismo que la ambición. Son compasivos, bondadosos. Apenas se les notan pasiones extraordinarias; el interés por la hermosura de la naturaleza y de la música es poco. Sus intereses son generalmente intelectuales: estudio, especulación, matemáticas. No comprenden facilmente, pero son altamente prudentes, los mejores conocedores de los hombres; previsores, rara vez distraídos. En cuanto a la fantasía quedan retrasados (investigadores científicos y escritores; pero no son poetas.

Coléricos, EAP. Son constantes e impulsivos, impacientes, poco tolerantes, pero de fácil reconciliación, alegres y propensos a la risa. Tienden al trabajo regular y se engolfan en el mismo; comprenden con facilidad, pero son ligeros en el juicio; prácticos y no distraídos; juicio decidido. Aman los buenos manjares. Desarrollados en el sentido de la familia y de la amistad, son naturales; deporte, campo, pero no tertulias de salón; aman la libertad; elocuentes máximos (hombres de Estado, médicos y literatos se dan entre ellos); tienden a la vida real más que a los libros, las artes y las ciencias.

Apasionados, EAS. En la actividad se parecen a los coléricos, pero son menos movidos y más profundos en el trabajo (son secundarios). Son diligentes, perseverantes, fácil comprensión, sentido práctico, don de observación e independencia. Son violentos, nada ambiciosos, aman la vida del campo. Son críticos y desconfiados. Son de gran seriedad y conciencia, de vida religiosa y moral. Indiferentes a los goces sensoriales, al deporte y a la música. Son compasivos, bondadosos con los súbditos, poco progresivos, ahorradores, naturales y honrados, fidedignos diligentes (hombres de Estado, naturalistas y poetas).

Amorfos, E´A´P. Intelectualmente son débiles, superficiales, no prácticos, nada conocedores de los hombres (personas), malos observadores, leen poco, de inclinaciones sensoriales y egoístas (a la comida, a la incontinencia); son mentirosos. Tienen talento para la música y las narraciones; son vanidosos, faltos de amor a la patria y de religiosidad. Son fríos, tolerantes, de humor alegre.

Apáticos, E´A´S. Son intolerantes, tímidos, difíciles de reconciliar, muestran firmes opiniones; son limitados, faltos de sentido práctico, de don de observación; son deficientes en fantasía y memoria. Tiene débiles inclinaciones, egoístas y sensuales; son fidedignos y veraces, ahorradores distraídos; poco exactos, sin fortaleza de ánimo. Muestran poco interés por la especulación, por la religión y por la política.

Pero la tipología que más nos “entretuvo” fue la de Erns Kretschmer, psiquiatra alemán; nació en Wüstenroth (1888), y murió en Tubinga (1964). En su famosa obra “Estructura corporal y carácter” clasificó a los seres humanos según unos tipos a los que pertenecen la mayoría de las personas; evidentemente existen, además, otros mixtos. Los más importantes son:

El tipo Asténico, con escaso desarrollo de la musculatura; delgado, tirando a flaco, serio, con cara de pocos amigos, aunque el amigo que hace lo es para toda la vida, “cara de pájaro”, taciturno, muy inteligente,“es el realmente inteligente”, dedicado al estudio concienzudo y callado, introvertido, pero muy sensible y observador.

El tipo Atlético, de buena musculatura, alto, de espalda ancha, de muy buena presencia. Es el que ostenta casi siempre la representación de los demás. Es el líder, tiene muchos amigos. Se busca el asténico para recibir de él su inteligencia y su estudio. Se complementa con el asténico.

El tipo Pícnico, es el obeso, de figura pequeña y ancha. Desarrolla a tope la sociabilidad, la alegría, es fuente de felicidad para los demás; amigo de todos. De buena mesa. Es feliz haciendo felices a los demás. Es el que le pone la “salsa” a la seriedad del asténico, y el de  los chistes espontáneos ante el “un tanto solsera” del atlético. Es el que no debe faltar en las reuniones de relax y de descanso. Enseña a vivir a los demás.

Y a partir de aquí venía lo más curioso, y que nos divertía siempre. Era el juego de los “casamientos”. Porque el Asténico casa (tiende a emparejarse) con el atlético y con el pícnico. No es fácil que se empareje con una asténica. El Atlético casa con otro/a atlético/a, y también con el asténico/a, rara vez con un pícnico. El Pícnico casa muy bien con el asténico, porque le da sociabilidad a su vida. Adivinar el gusto por la mujer preferida era un juego divertido. Parece una tontería, pero realmente la gente, sin saberlo, tiende a buscarse su pareja, según estas tendencias. Si se observa bien las parejas se vera que, en general y en el fondo, buscamos todos a la persona que nos complemente a nosotros mismos y además en todos los sentidos. La descripción de las diversas anatomías que con conllevan estos tipos, venía posteriormente. Incluso el complemento se suele dar hasta en las relaciones más íntimas entre hombre y mujer.

 

Pensando en la mujer.

Todavía quiero recordar un tema, que en aquel entorno de estudio y reflexión, se le dio bastante importancia, es el tema de la diferencia psíquica entre el hombre y la mujer. Pero sigamos el esquema de Fröbes (pág. 334):

a) “Algunas investigaciones que reunió Lipmann en una idea general parecían rebajar muchísimo esa diferencia. La curva de los trabajos en los niños supera en general a la de las niñas; primero sube muy rápidamente para continuar después menos pendiente; a los cuatro y a los diecinueve años se acercan bastante ambas curvas; a los doce años es cuando más distan entre sí. Thorndike dice: “las investigaciones de la última generación han mostrado que en la escuela el sexo femenino se halla a la misma altura que el masculino; la experiencia actual demuestra lo mismo en cuanto a la formación profesional y a los negocios; hay que admitir que esto se debe a la igualdad de talentos. Sólo aparecen diferencias bastante claras en la afectividad y voluntad. La amplitud de la conciencia es menor en las mujeres, entre ellas se encuentra más a menudo estrechez de conciencia”.

“En general se admite mayor emotividad en las mujeres. Las niñas se conmueven más facilmente que los niños, lloran y ríen con más facilidad, muestran más temor ante el examen, son más nerviosas, más excitables. La mujer lo toma todo emocionalmente, nada es para ella indiferente. Le es dificil dividir la atención entre varios objetos: cada uno le absorbe de tal manera, que por é olvida los demás (estrechez de conciencia). Son apasionadas; con toda el alma se ponen a favor o en contra de algo; odian toda tibieza; desean experimentar fuertes emociones. Tienden a las escénas dramáticas”.

b) Diferencias en el orden cognoscitivo. Ningún invento o descubrimiento notable se debe a las mujeres. Mantegazza sólo encontró 4-8 por 100 de nombres de mujeres al examinar los trabajos científicos. Pero hay que tener en cuenta que los centros de enseñanza superior estuvieron cerrados para las mujeres. Para ellas era la pintura, la música y la poesía, lo único que era igual que para los hombres. Pero a pesar de todo eran los hombres los que sobresalían sobre las mujeres. Kirchhoff preguntó en 1896 a los profesores alemanes; recibió 122 respuestas. Los juicios eran favorables a las mujeres en cuanto a aplicación y pronta comprensión, pero desfavorables en cuanto a pensar independientemente, poder de abstracción y trabajos científicos propios. Heymans en Holanda obtuvo este resultado: En los exámenes más bien quedan vencidos los estudiantes. Ellas se distinguen en el conocimiento escolar general, en el fervor, en la perseverancia en acudir con fidelidad a las preelecciones, en la escrupulosidad, en el estudio y en la buena memoria. Los hombres en cambio aplicaban mejor lo aprendido, lo completaban con su propia reflexión; tenían un conocimiento más exacto y extenso en la propia especialidad; mostraban más independencia y más crítica; más interés en lo puramente objetivo en cuestiones científicas, más estudio racional, en la fría comprensión, en la habilidad práctica, en el don de la observación, en el ingenio, en el pensar lógico, en el sano juicio, en la facultad de trabajar con conceptos abstractos, en distinguir lo esencial, en la independencia, en la investigación”.

Heymans cree que la explicación de esta diversidad depende del interés. Como lo concreto da más ocasión a sentimientos fuertes, es natural que el interés de las mujeres se dirija más a lo concreto. Para ellas, más idiomas y menos matemáticas. La abstracción repugna intrínsecamente a las mujeres.

Hombres y mujeres están de acuerdo en que los hombres son con más frecuencia razonables, objetivos, independientes en sus apreciaciones, y que las mujeres son con frecuencia intelectualmente inferiores, difusas, hablan rara vez de las cosas y a menudos de las personas. Las mujeres son superiores de ordinario en la intuición; los hombres lo son en la reflexión. La falta de lógica en la vida ordinaria que parece que tienen las mujeres, no está en que de las premisas deduzcan falsas conclusiones, sino solamente en que descuidan una parte de las premisas. Les falta sano juicio, y el fundamento de esa falta es su mayor emotividad”. Nos decía Alcalá: de la mujer hay que fiarse de su primera intuición; después hay que tener mucho cuidado porque a continuación empiezan a complicar las cosas.

Por tanto el entendimiento de la mujer no se ha de considerar tanto deficiente como diverso: se acomoda más bien a la complejidad de la vida. Discurso productivo del hombre en la ciencia, productivo de la mujer en la vida.

c) Vida de la voluntad. La mujer se entrega a todo con mucho entusiasmo, por eso el objeto le absorbe más la conciencia. El hombre obra más por principios previamente establecidos. Las mujeres son más sentimentalistas, por ello parecen menos reflexivas. ¿Se contradicen?, cómo se explica su espíritu de sacrificio y su egoísmo?.

En cuanto a las necesidades corporales las mujeres son más moderadas. Toleran más los padecimientos que los hombres. Y no es que las sensaciones corporales sean más débiles, sino que las inclinaciones dirigidas a otros fines son más fuertes.

Las mujeres están más dadas para el trato social; la conversación es más sentimental que objetiva; la convierte fácilmente en fin, que satisface sus necesidades emotivas; (la mujer era más dada a acudir al confesionario que el hombre); le es difícil interrumpir la conversación (“los capazos”). La vanidad es patrimonio de la mujer, en tanto que depende de la emotividad.

En resumen: La mayor parte de las cualidades de la mujer dependen de su mayor emotividad. Se entiende muy bien con los niños, ancianos, discapacitados psíquicos, de ellos es la mejor cuidadora y educadora. Su reinado está en los colegios, guarderías, hospitales, geriátricos, y en general en los centros que generan humanismo a tope.

La emotividad es base del carácter femenino.  En la mujer aparece el cambio de afectos, la timidez, el buscar variación, la estrechez de la conciencia, la sugestibilidad, el pensar intuitivo, la impetuosidad, la vanidad, la compasión, la honradez, la nobleza, y el sentido religioso. Entre su actividad y emotividad, cuando no coinciden, prevalece ordinariamente la emotividad.

Todo esto es un atisbo de lo que se daba entonces en nuestras mentes y en nuestros sentimientos. A partir de aquí vendrá la lucha por tomar partido por una dedicación vital u otra.

Terminaban los años de filosofía y había que comenzar la etapa de la teología, etapa propiamente dicha para el objetivo por el que habíamos ido al seminario. Era el momento de elegir. Vendrían las despedidas de los amigos de la infancia, y el apretar las filas, codo con codo, de los que decidiéramos seguir adelante en el seminario.